Cambian un helicóptero por caballos para subir material de obra a una de las lagunas de Neila

La laguna Oruga no está entre las más turísticas del Parque Natural de Neila por las dificultades de acceso, aunque sí la frecuentan senderistas y montañeros. Y también el ganado que pasta durante meses en diversas zonas de sus 6.860 hectáreas. Hasta allí iban a subir en helicóptero el material de obra necesario para proteger dos turberas del paso del ganado, que con sus pisadas y deyecciones provoca alteraciones en frágiles y valiosos sistemas, que además de mitigar las crecidas y las inundaciones, recargan los acuíferos subterráneos en épocas de déficit hídrico y retienen minerales pesados y otros elementos tóxicos. Ahora lo harán caballos.

La Consejería de Medio Ambiente encargó a la ingeniería IGM la protección de estas turberas y otras existentes en la Laguna Larga y en la Cueva del Hoyo, también dentro del espacio natural neilense, actuación financiada por fondos europeos. La adjudicación llegó por 105.315 euros (IVA incluido) en noviembre de 2024, aunque el acta de replanteo no se firmó hasta marzo de 2025, con 12 meses de plazo. Posteriormente, este se amplió hasta el 31 de mayo de este año y con una serie de modificaciones que, aunque no alteran el coste, sí resultan llamativas. 

El pliego establecía la necesidad de contratar una empresa de helicópteros para planificar la operación y subir todo el material necesario, como abrevaderos prefabricados, arquetas, tuberías… Tras el análisis de alternativas, IGM ha decidido que si se cambia el cerramiento previsto de postes metálicos con hilos de alambre por un pastor eléctrico, se evita el traslado aéreo, además de poder adaptarlo a la evolución de la laguna, al ser un sistema más dinámico. «Además, durante la ejecución de las obras se ha comprobado que este tipo de cerramiento tiene mejor acogida social, tanto por parte de la propiedad de los terrenos, como ganaderos y habitantes de la zona», argumentos que han convencido a los técnicos de Medio Ambiente.

En cualquier caso, la zona sigue siendo inaccesible para camiones por lo que recurrirán a la «tracción animal» con caballos en la operación. Como al ahorrarse el helicóptero se abaratan los costes de ejecución de las obras, queda «un remanente que va a permitir ampliar las mediciones de otras actuaciones, planteadas inicialmente, como realización de desbroces o instalación de talanqueras de madera, protegiendo una mayor superficie de distintos elementos higroturbosos en el parque natural de las Lagunas Glaciares de Neila», concluye la empresa.



Fuente original: www.diariodeburgos.es