Castrovido, la presa de los desvelos

Accidente presa castrovido
La presa de Castrovido (Burgos) lleva años llenando las páginas de los periódicos y avivando el debate político que gira en torno a su construcción. Esta semana, una fatal noticia copaba las portadas de la prensa nacional y regional. Cuatro trabajadores perdían la vida y dos resultaban gravemente heridos después de que cayera sobre ellos una cuba de hormigón cuando se encontraban trabajando en las obras del embalse. Mientras avanzan las investigaciones para determinar las causas del fatal suceso, y los sindicatos apelan a «fomentar la seguridad”, son muchos los que echan la vista atrás estos días y recuerdan la historia de una presa de la que ya comenzó a hablarse en 1920.

Si bien son los años 90 y principalmente el inicio del siglo XXI, cuando la presa de Castrovido toma forma, es necesario remontarse a los tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera, ya que es en este momento cuando comienza a plantearse la construcción de una «gran presa” que consiga acabar con los desbordamientos del río Arlanza. Para hablar de Castrovido es necesario recordar que la localidad burgalesa de Retuerta fue en un primer momento el lugar elegido para ubicar un pantano que apartaba del mapa a este pequeño municipio. La oposición de los vecinos y la reorientación del Gobierno de Franco hicieron replantear la ubicación de una presa que, además de controlar las crecidas del río, abastecía a buena parte de las localidades de la cuenca del Arlanza.

Gestado en los años 80 y principios de los 90, el proyecto de la construcción de un embalse en las inmediaciones de la Sierra de la Demanda no ve la luz hasta el año 2000 cuando el Ministerio de Medio Ambiente publica en el Boletín Oficial del Estado la aprobación del proyecto de la mediática presa. Sin embargo, no es hasta el año de 2004 cuando se pone la primera piedra y se inician unos trabajos que, previsiblemente, deberían haber concluido en el año 2007.

Contemplada como una de las mayores infraestructuras del Plan Hidrológico Nacional, los trabajos se inician durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero con una inversión inicial de 75 millones de euros, que con el paso de los años se ha incrementado hasta superar los 100. La empresa FCC fue la elegida para llevar a cabo los trabajos de una presa de planta recta, construida en hormigón con una cota máxima de 1.045 metros y un volúmen de 82 hectómetros cúbicos.

Polémica desde sus inicios

Desde que los vecinos conociesen el proyecto de construcción de la presa, numerosas concentraciones y manifestaciones recorrieron las calles de la capital burgalesa y de la provincia, llegando incluso a ‘plantar’ cara ante el Ministerio de Medio Ambiente, en Madrid. En el año 2006, un millar de personas reclamaron en Burgos la cota 1.045 en el embalse y mostraron su repulsa a la decisión ministerial del momento que contempló la posibilidad de rebajarla en once metros; asunto que no gustó a los vecinos de la zona.

Por su parte, las plataformas contrarias a la construcción del embalse, como Ecologistas en Acción, convocaban durante ese tiempo concentraciones en las que declaraban que los burgaleses «iban a ganar con la rebaja de la cota» por el menor impacto ambiental que suponía, a su parecer, la disminución de los polémicos once metros. Por su parte, la Junta acusaba en este punto al Gobierno central de «trabajar sin coordinación”, al entender «primero se tomaban las decisiones y luego se hacían los estudios”.

Polémica desde sus inicios, han sido muchas las cuestiones que han causado confrontación entre los partidarios y detractores del embalse. La plataforma ‘Salvemos el Arlanza‘ lleva años oponiéndose a los trabajos y en numerosas ocasiones avisó de que la presa «llevaba camino de convertirse en el mayor fiasco del Ministerio de Medioambiente”, en lo que a gestión de aguas se refiere, al no someter a evaluación de impacto ambiental el nuevo proyecto de presa en la cabecera del Arlanza.

Manifestaciones, concentraciones, comunicados de prensa y otras iniciativas no impidieron que las obras se reanudasen tras sucesivos parones y modificados, ni que el coste de las mismas y el plazo de ejecución aumentase a su paso. Cristina Narbona, Elena Espinosa y Rosa Aguilar, actual titular de la cartera de Medio Ambiente, Rural y Marino, han anunciado fechas de finalización que pese a los análisis de fin de obras, no han visto el ansiado punto y final de las mismas.

Anuncios y fechas

Avanzada al cincuenta por ciento, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero, Antonio Gato, preveía en abril de 2010 la finalización de las obras para el año 2012, ya que según indicaba, los trabajos se encontraban «muy avanzados” y se había ejecutado ya el 50 por ciento de las tareas de un proyecto que garantizará cuando esté finalizado el consumo de agua a 30.000 vecinos de la comarca del Arlanza.

En la misma línea, el secretario de Estado de Medio Rural y Agua del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino (MARM), Josep Puxeu, declaraba que se trataba de un proyecto «necesario” y que los trabajos se encontraban «muy desarrollados», por lo que mostraba su confianza en que el embalse estuviera finalizado para 2012 aunque aseveraba que «lo más importante era garantizar un trabajo bien hecho con las condiciones de seguridad que merece».

Tragedia en Castrovido

Pese a que desde la empresa constructora de la presa declaró recientemente haber revisado de forma periódica todo el material empleado, algo falló en la tarde del miércoles 5 de octubre cuando, por causas que no se han determinado, una cuba de hormigón cayó sobre los operarios que se encontraban trabajando en la zona de hormigonado 20, lejana del margen del Arlanza. La mala suerte quiso que el accidente acabase con la vida de cuatro de los que allí se encontraban y dejase heridos de gravedad a otras dos personas que llevaban tiempo trabajando allí.

El accidente acabó con la vida de tres hombres y una mujer. Concretamente, perdieron la vida Mariano Rodríguez Chaparro y Lorenzo Tomé Amores, ambos naturales del municipio cacereño de Ceclavín y su paisano, Ángel Rubio González, vecino del también cacereño pueblo de Valdencín. Los tres se encontraban en el lugar junto a la topógrafa valenciana, natural de Algemesí (Valencia), Noelia Rodríguez Pascual, de 36 años.

Mientras se esclarecen las causas del accidente, y los heridos, E.C.C., de 35 años y J.M.G.U., de 28 años, continúan ingresados en el Complejo Asistencial de Burgos donde ya han pasado a planta, son muchas las voces que apelan a mejorar la seguridad de quienes trabajan en las obras y quienes apelan «a que aumente la seguridad», como han manifestado los sindicatos regionales.

Castrovido amanece cerrada y tras horas de desvelo parece querer olvidar la tragedia. Las máquinas que estos días descansan de tanto trabajo pronto reanudarán su tarea. La empresa constructora ha cerrado las instalaciones hasta que se determinen las causas del accidente del pasado miércoles. Pronto volverán los obreros y se retomará la tarea. Hace años que un objetivo está en el aire: acabar la presa.

fuente: nc