Cientos de vecinos de Castrillo de la Reina y de muchos pueblos de la comarca de Pinares despiden a Margarita, la última gran capitana de la histórica Taberna Casa Eugenia de la localidad castellana

La gran escritora francesa George Sand solía afirmar que el recuerdo es el perfume del alma. Y si lo piensan, realmente es verdad. Los recuerdos, como unos guantes de lana, mantienen caliente nuestro corazón en los días fríos días de invierno. Los recuerdos, compañeros inseparables, nos abrigan cuando creemos perder la esperanza. Por eso yo guardo como un tesoro mis recuerdos, sobre todo los de mi infancia. Recuerdos que me llevan, junto a mi padre, a aquellos veranos tan maravillosos como interminables disfrutando en la vieja pero emblemática taberna Casa Eugenia situada en la histórica localidad de Castrillo de la Reina. Y es que aquel pequeño pero emblemático bar de pueblo era la catedral de la hostelería de la comarca de Pinares. Un lugar de culto y de visita obligada donde Eugenia, Margarita y Apolo, sus tres grandes capitanes, servían los mejores vinos, mostos, cervezas, sidras, refrescos y embutidos aderezados siempre con maravillosas sonrisas, tiernos abrazos y la más dulce camaradería. Una barra que durante muchos años vivió miles de chistes, anécdotas, abrazos, besos, borracheras, amores y desamores. Pues bien, hace tan sólo unos días, como le ocurriera a la matriarca y al gran Apolo hace unos años, falleció Margarita, la gran capitana junto a su marido el que fuera, al menos para mí, el último gran tabernero de Castilla.

Fuente original: www.tuvozenpinares.com