El mercado negro de compraventa de cobre está al alza. Desde hace años este material se ha convertido casi en un artículo de lujo por su elevada cotización, lo que implica que se hayan disparado los robos a lo largo y ancho de la provincia. La Guardia Civil ha desarticulado numerosas bandas dedicadas a la sustracción, aunque todavía son muchas las que campas a sus anchas.
Una de ellas parece haberse cebado en Cogollos, donde desde el inicio del verano han sufrido dos importantes robos. Además del número de metros de alumbrado público que los amigos de lo ajeno se han llevado, más de 400, el coste para el Ayuntamiento supera inicialmente los 20.000 euros. Y eso solo en el primer suceso, ya que del que han experimentado hace un par de semanas aún no tienen la cuenta total. «Hemos notado que están caciqueando desde hace un tiempo y nuevos cortes de cable», lamenta Félix Tejero, alcalde.
Ante la impotencia de haber vivido dos robos en un corto espacio de tiempo, el regidor reclama la instalación inminente de cámaras de videovigilancia para disuadir de estos actos. «Son muy importantes. Se podrían evitar muchos disgustos», reconoce. Aunque nada más conocer los dos incidentes los puso en conocimiento de la Guardia Civil, no guarda esperanza alguna de poder dar con los autores. «Que las imágenes las custodie quien las tenga que custodiar y que solo se puedan emplear cuando se denuncie un hecho relevante, pero pido por favor que se haga cuanto antes. Es imprescindible para la seguridad de los vecinos», indica.
Tras volver a notificar un nuevo hurto a finales de septiembre, ha ordenado a los empleados municipales revisar a conciencia las instalaciones del alumbrado público para localizar los puntos en los que se han llevado el cobre.
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Fuente original: www.diariodeburgos.es