El joven E.A., de origen búlgaro y con residencia en Medina de Pomar, ha sido condenado por la Audiencia Provincial a 2 años de prisión por un delito de lesiones tras la brutal paliza que el 30 de julio de 2022 le propinó a otro hombre en el Pub 51 de Medina de Pomar. Entonces, el agresor tenía solo 19 años. Un año antes, en agosto de 2021 había asestado un navajazo a un joven de 21 años en el Soto durante las fiestas patronales de Villarcayo. Por los hechos ocurridos en Villarcayo también fue condenado por la Audiencia Provincial a 2 años de prisión, pero se suspendió la pena a condición de que no delinquiera en los dos años posteriores. Igual que ha ocurrido ahora, la sentencia fue de conformidad, al admitir los hechos.
El joven, sin embargo, se encuentra en prisión, como indica la reciente sentencia por los hechos ocurridos en Medina de Pomar. Las cámaras de seguridad del establecimiento hostelero ubicado en la Plaza Mayor grabaron todo lo sucedido y eran una de las pruebas de los hechos. La sentencia explica que a las 2.30 horas de la madrugada, el agredido, de unos 30 años, «se encontraba en la barra del Pub 51 de Medina de Pomar pidiendo una consumición cuando se acercaron E.A. y otra persona, ya juzgada por estos hechos, y con ánimo de menoscabar la integridad física de la víctima y sin mediar palabra comenzaron a agredirle». Le propinaron «golpes y puñetazos en la cara que cesaron cuando los clientes del establecimiento lograron separar a los acusados y sacarles del pub», continúa la sentencia.
Pero «poco después, regresaron al interior del pub» y mientras el acompañante se abalanzó contra el agredido, el joven de origen búlgaro «golpeó violentamente con una botella de cerveza en la boca» a la víctima. «Cayó al suelo y siguieron propinándole patadas y puñetazos por todo el cuerpo hasta que de nuevo fueron separados por clientes» del negocio, según continúa relatando la sentencia.
Algunos testigos de una pelea difícil de olvidar opinan que el motivo de la agresión podía estar en «asuntos pendientes entre ellos», porque en la noche del 30 de julio de 2022 nadie observó ningún comportamiento previo de la víctima que pudiera motivar una agresión tan brutal. A consecuencia de ella, el denunciante sufrió una herida de 4 centímetros en el borde labial superior que precisó de seis puntos de sutura; eritema en la nariz, pérdida de un incisivo superior y fractura de otro de los incisivos inferiores en la parte central de la boca». Por estas lesiones, el agredido será indemnizado con 8.301 euros de forma conjunta por el ahora condenado y la persona que le acompañaba. A consecuencia de la agresión con arma blanca en el Soto, la Audiencia también condenó a A.E. a indemnizar con 6.900 euros a la víctima y realizar 5 meses de trabajos a la comunidad.
Fuente original: www.diariodeburgos.es