Noche de trabajo «duro» e «intenso» para los bomberos voluntarios de dos pueblos de Burgos a raíz de un par de incendios de consideración. El primero, declarado en torno a las 20:30 horas de este viernes, tuvo lugar en Lerma, concretamente en la deshabitada urbanización del punto limpio.
Cuatro viviendas adosadas acabaron siendo pasto de las llamas tras una ardua intervención de cinco bomberos de la villa ducal, quienes contaron con el apoyo de la Guardia Civil tanto de Lerma como de Torresandino.
La actuación, según detallan los propios bomberos, se prolongó durante cuatro horas y media. Una vez extinguido el fuego, los bomberos no dudaron en agradecer, a través de las redes sociales, la implicación del restaurante Fogones, que les suministró bebida, y del barrio de San Antón, especialmente una vecina que preparó unos bocadillos.
Incendio en el campanario de la iglesia de Hacinas.
El segundo incendio, también por la noche, se produjo en la iglesia de San Pedro Apóstol de Hacinas. Por causas que aún se desconocen, el campanario fue devorado por el fuego y, a tenor de las imágenes, que los daños son cuantiosos.
Hasta el lugar se desplazaron bomberos de Salas de los Infantes, quienes lograron extinguir el fuego con ayuda de los vecinos. Mientras tanto, los voluntarios de Quintanar de la Sierra se hacían eco del suceso enviando un «mensaje de ánimo» a sus compañeros.
Fuente original: www.elcorreodeburgos.com