De matanza en Salas de los Infantes

Del cerdo, hasta los andares, recoge el refrán, que podría ir incluso más allá, porque las matanzas, además de para aprovechar todo de este animal, son desde hace unos años una cita en los pueblos que consigue reunir a mayores y pequeños en un ambiente festivo con el fin de que esta tradición rural no se pierda y se siga transmitiendo entre las diferentes generaciones. 

De esto saben mucho en Salas de los Infantes, donde su Ayuntamiento, con la colaboración de la Asociación El Remojón, ha preparado para este domingo la XXVI Jornada de la Matanza, donde habrá degustación de productos, bailes, exhibición del manejo del animal y mucha colaboración desinteresada por parte de los vecinos para que la cita sea un éxito, como viene sucediendo cada año. 

La Plaza Mayor será el epicentro de la jornada. Desde temprano, las parrillas y cacerolas comenzarán a humear y los voluntarios, con sus delantales rojos, empezarán a tomar sus puestos para que el engranaje funcione. 

A las 10.30 horas está prevista la primera degustación, la de pastas de manteca y orujo, como manda la tradición en una jornada matancera, y durante la mañana se irán sucediendo el resto de los pasos. El cerdo llegará ya sacrificado y después se procederá a su chamuscado, de la misma manera que se socarraba en las casas. A partir de las 13 horas comenzará la degustación de productos del cerdo, «500 kilos de panceta, morcilla, chorizo o careta», como detallan desde El Remojón, para que todos los asistentes puedan disfrutar de estos majares. La cita se completa con la música de los dulzaineros que hará bailar a los grupos de danzas y con el sorteo de una canal de cerdo. 

En secreto. Lo que han sabido guardar este año desde la organización con gran recelo es el título del XXI Remojonero. Otros años aparece su nombre en el programa, pero en esta ocasión han preferido desvelarlo en el momento de su nombramiento, previsto para las 12.30 horas. 



Fuente original: www.diariodeburgos.es