La madrugada del pasado martes día 17 de diciembre agentes de la Policía Nacional de la Comisaría Local de Aranda de Duero procedieron a la detención de un hombre por un presunto delito de violencia de género hacia su mujer, a la que habría agredido en el domicilio conyugal. Según informan desde este Cuerpo de Seguridad, uno de sus hijos, menor de edad, asustado por lo que estaba presenciando realizó una llamada al 091, informando de que en el interior del domicilio sus padres estaban peleando, describiendo bajo un estado de gran agitación la agresión que su madre estaba sufriendo; en concreto cómo era golpeada fuertemente y cómo era sujetada del cuello por su padre. Manifestó de igual modo que su ‘mamá’ presentaba una herida en una mano, consecuencia de todo lo ocurrido.
Los agentes acudieron inmediatamente al domicilio, entrevistándose con la mujer, quien manifestó que tras discutir con su pareja habían llegado a las manos. Tras ser informada del procedimiento establecido y los Derechos en calidad de víctima que la amparan, manifestó y reiteró a los agentes su negativa a denunciar los hechos en sede policial. Una ambulancia con personal sanitario se personó en la vivienda, pero la mujer rechazó también el ofrecimiento de asistencia médica.
Paralelamente se prestó atención el menor requirente del servicio que, de manera espontánea, tal y como había relatado en la llamada telefónica, refirió a los policías lo ocurrido, detallando la agresión física de la que había sido víctima su madre. Con todo esto, los policías procedieron a la detención del hombre como presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar por violencia de género. El individuo fue puesto a disposición judicial una vez que se completaron las diligencias policiales.
En este caso, los agentes aplicaron el llamado Protocolo Cero, que ordena a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a practicar las primeras diligencias en los casos de Violencia de Género en los que las víctimas no desean presentar denuncia contra sus presuntos maltratadores, actuando de oficio ante cualquier episodio que revista caracteres como los relatados.
La Policía Nacional recuerda una vez más la importancia de denunciar este tipo de hechos, tomando conciencia de su gravedad. A tal efecto proporciona toda la información sobre el proceso judicial y sus trámites, así como los diferentes recursos en el ámbito legal y social a disposición de las víctimas, promoviendo las acciones precisas para evitar que queden impunes.
Desde la Subdelegación del Gobierno en Burgos animan a todas las mujeres que sufren violencias machistas a que lo denuncian y reclamen ayuda. Así, se recuerda que las víctimas pueden llamar a los teléfonos 012, 016, 112, sección de Mujer de la Junta de Castilla y León o a los centros de Acción Social (dependientes del Ayuntamiento), además de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado -Guardia Civil y Policía Nacional- y a Policía Local, servicios sanitarios o el Juzgado.
Fuente original: www.diariodeburgos.es