Dos holandeses compran Bárcena: «Dejamos Ámsterdam para hacer un bosque comestible en la Bureba»

Maaike Geurts y Tibur Linkedln soñaban desde hace años con devolver a la Tierra un pequeño porcentaje de todo lo que ella les ha ido aportando. Hacer algo significativo con su «tiempo, dinero y energía», se convirtió en la mayor de sus prioridades. Un documental  sobre la desertificación en España encendió las bombillas de la pareja de holandeses, que desde entonces fantaseó con plantar  una colección de árboles, plantas perennes y arbustos sostenidos entre sí. «¿Dónde?», se preguntaron una y otra vez. La respuesta llegó con un click a un anuncio de una inmobiliaria online. «Un pueblo en venta en Burgos», leyeron. De inmediato contactaron con el antiguo propietario, Marcelino Ruiz, y comenzaron con las negociaciones.

Ver cumplir su sueño les ha costado, por ahora,  350.000 euros, y dado que el enfoque principal de su proyecto Ardbol gira en torno al establecimiento de un bosque alimentario, consideraron que Bárcena de Bureba cumplía con las condiciones que buscaban. Alrededor hay aproximadamente seis hectáreas de tierra agrícola, la mayoría rodeada de tierra no agrícola en desuso. «Esto nos resultó importante para instalar aquí el negocio», declara a este medio la nueva dueña.

El pueblo conserva 75 construcciones, de las cuales 65 forman parte integral del plan. Ninguna de ellas cuenta con tejado y las estructuras físicas se han marchitado con el tiempo. No obstante, la intención del matrimonio es comenzar a rehabilitar dos de ellas para que la familia y los futuros empleados dispongan de un lugar en el que alojarse.

(El reportaje completo, en la edición impresa de este viernes de Diario de Burgos o aquí)



Fuente original: www.diariodeburgos.es