El campo pide ayuda tras las riadas y el Gobierno la limita a daños municipales

La crecida de los ríos Duero y Riaza a su paso por la Ribera ha dejado daños en infraestructuras, viviendas, comercios y, sobre todo, en el campo, donde decenas de hectáreas han quedado anegadas, con su consecuente descenso de producción. Por esta razón los agricultores de la zona y los ayuntamientos reclaman respuestas, tanto de forma económica como de apoyo institucional ante las exigencias de la Política Agraria Común, la PAC. Sin embargo, el último anuncio de la Subdelegación del Gobierno en Burgos centra las ayudas sólo en el ámbito municipal.

El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, visitó ayer varias de las localidades afectadas por las inundaciones, entre ellas Aranda, La Vid, Milagros y Fuentecén, para evaluar sobre el terreno los efectos del agua y trasladar el alcance de las medidas aprobadas por el Ejecutivo. Según explicó, el Consejo de Ministros financiará el 50% de los daños en infraestructuras y patrimonio municipal una vez se complete la valoración técnica y con la mayor brevedad posible.

Por su parte, el campo reclama que estas ayudas se extiendan a los particulares. En Fuentecén, uno de los municipios con más tierras afectadas, los agricultores denuncian que la gestión de desembalses de los pantanos se ha llevado por delante una gran cantidad de terreno, lo que les obligará a replantear el reparto de cultivos según las exigencias de la PAC. «El cereal estaba sembrado y ahora se ha podrido todo; ya no se puede volver a sembrar porque estamos fuera de época», lamenta Hernán Arandilla, un agricultor de la localidad que calcula que entre 60 y 70 hectáreas se han echado a perder. 

Tras la visita institucional, Arandilla cuenta que no tienen expectativas de una apoyo económico por parte del Gobierno. «Nos han dicho que presentemos los daños, pero a los particulares no nos van a ayudar, ya lo esperábamos», dice.

El alcalde de Milagros, Pedro Miguel, coincide en que el principal problema está en el campo. «En el tema de cultivos tienen compromisos  europeos con remolacha, alfalfa…», apunta para recalcar que las ayudas anunciadas se centran en «espacios públicos, edificios y daños municipales», mientras que la cuestión agraria deberá abordarse con otras administraciones. 

Los ayuntamientos de la zona  del Riaza no descartan presionar de forma conjunta para conseguir alguna compensación en el campo, sobre todo con el objetivo de no recibir sanciones europeas dentro de la PAC.

Retroceso del agua. Tanto en Aranda como en el resto de los municipios bañados por el Duero, el caudal ha bajado en los últimos días. Esta remisión del río deja ver los daños causados por el agua en las riberas y paseos fluviales, con mobiliario urbano destrozado o árboles arrancados, que la corriente ha arrastrado a los parques. 

Los destrozos en el quiosco de El Barriles en Aranda resultan más que evidentes, tanto en cristales rotos desde el exterior, como en los muebles y electrodomésticos de la cocina en el interior. El alcalde de Aranda, Antonio Linaje, asegura que en los próximos días se realizará una evaluación e inventariado completo para conocer el alcance.

El Monasterio de La Vid avanza rápido con la limpieza en las estancias afectadas. La hospedería continúa en funcionamiento y se espera que las visitas a la iglesia y claustro se puedan retomar con la mayor brevedad posible. 

Por su parte, Roa advirtió durante el día de ayer de una falta de suministro en los depósitos de agua pese a contar con aportes de camiones cisterna y del manantial de la vecina localidad de Villaescusa, que se pudo solucionar por la tarde. Esta situación, en la que aún trabaja el Consistorio raudense se  debe a que las crecidas anegaron las bombas, las cuales llevan sin funcionar desde el sábado a la espera de poder repararse cuando el río remita completamente.

Fuente original: www.diariodeburgos.es