La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) incluyó la presa de Castrovido en la lista de las 26 obras que han mejorado especialmente la vida de los españoles. Pero 5 años después de la conclusión ‘teórica’ de esta gran infraestructura, esas mejoras apenas si se perciben y la sensación de despropósito cala hondo entre los burgaleses. Mientras los trabajos de sellado del vaso principal continúan en medio de un mutismo casi absoluto y con la primavera como nueva fecha de finalización, los problemas se extienden ahora a las obras complementarias para garantizar la calidad del agua que vierten al río Arlanza los pueblos de la cuenca alta. Llegarán tarde y serán más caras. ¿Cuánto? ¿Cuándo? Imposible saber con la desastrosa planificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), a través de la Dirección General del Agua.
La empresa adjudicataria del primero de los tres lotes en los que se dividieron estos proyectos acaba de solicitar la rescisión del contrato, según han confirmado a Diario de Burgos fuentes de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Le ampara la ley, porque ha pasado prácticamente un año desde que se formalizó -el 29 de noviembre de 2024- y no ha podido comenzar. «El inicio de los trabajos está supeditado a la firma del convenio correspondiente, requisito indispensable para la ejecución de las actuaciones» y en el Ayuntamiento de Quintanar de la Sierra nada saben del Ministerio, así que las obras se encuentran «temporalmente suspendidas», apuntan las mismas fuentes.
La construcción de la depuradora de Quintanar de la Sierra fue adjudicada a la unión temporal de empresas formada por Agsa e Ignis H2O por 2.296.641,2 euros, 400.000 euros menos del presupuesto base. Tenía un plazo de ejecución de la obra civil de 18 meses, con otros 12 para su puesta en marcha. En las mismas condiciones se formalizó el contrato con Construcciones Alpi para los sistemas de saneamiento y depuración de Vilviestre del Pinar, Monasterio de la Sierra y Castrovido por 2,6 millones (se licitó por 2,82) hace 6 meses.«Al igual que en el caso anterior, el inicio de las obras está condicionado a la formalización del convenio pertinente» entre Transición Ecológica y los municipios afectados, explican desde la CHD.
ElMinisterio no explica el retraso del acuerdo con los municipios, que nada saben
Tampoco tiene mejor pronóstico el tercer lote, que afecta a Regumiel de la Sierra y Canicosa de la Sierra. Fue adjudicado el 12 de noviembre de 2024 a la UTE formada por Cotodisa e Indragua por 2.814.995 euros (se licitó por 3,3 millones), «si bien la firma del contrato permanece pendiente como consecuencia de un recurso interpuesto durante el proceso de licitación, actualmente en tramitación», explican desde el organismo de cuenca. En la Plataforma de Contratación del Estado figura la resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales en la que se levanta la suspensión del procedimiento de contratación tras desestimar el recurso de las constructoras Valbuena y Hermanos Rubio Grupo Herce. Ese documento se publicó en febrero y desde entonces no se ha dado ningún otro paso administrativo, al menos no publicitado.
20 años para licitar. La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto, que data de diciembre de 1999, establece en su condición 14 que «se redactará un proyecto que contemple las medidas compensatorias definidas en el estudio de impacto ambiental tales como la reforestación e inmediata implantación de un sistema de depuración de aguas residuales de los pueblos que actualmente vierten dichas aguas a la cuenca del río Arlanza situada por encima de la presa de Castrovido». Pero no solo no se tomaron al pie de la letra lo de inmediata, sino que el Ministerio postergó el inicio de los trámites de la construcción de las EDAR hasta tal punto que, pese a los graves problemas que lastran la puesta en marcha de la gran infraestructura, le va a pillar literalmente el toro. La construcción del embalse comenzó en 2004 y se finalizó en diciembre de 2020. Sin embargo, hasta enero de 2024 no se anunció en el Boletín Oficial del Estado el inicio de la licitación de estos sistemas de depuración de aguas. Ahora, todo apunta a que habrá que volver a empezar, con la consiguiente factura en tiempo y dinero, porque el presupuesto de ejecución se incrementará irremediablemente.
Y para remate, aún no se conocen las soluciones para Palacios de la Sierra, Castrillo de la Reina y Hacinas, que pidieron cambios en el planteamiento inicial.
Fuente original: www.diariodeburgos.es