Jueves, primer día de mercado semanal de verano en Salas de los Infantes. La ciudad milenaria empieza a ser un hervidero y el firme de su travesía se rindió al paso de los camiones a las 10:18 de la mañana de ayer. A esa hora se escuchó un estruendo mientras el pavimento de un carril en la calle San Roque se resquebrajaba y abría. Acto seguido, como consecuencia de la rotura de una tubería por el hundimiento, el agua comenzó a brotar.
El caos comenzó entonces a reinar en esta arteria principal, donde un carril quedó cortado al tráfico mientras la Guardia Civil daba el paso alterno por el otro. Así se mantendrá a buen seguro durante unos cuantos días, tal y como precisaron desde el Ayuntamiento, ya que resultaron dañadas varias canalizaciones y su reparo deberá realizarse por fases.
La escena era «algo anunciado», según lamentaba el concejal del equipo de gobierno, Jesús Ángel González, cansado de instar a la Junta para que acometa las labores de mantenimiento que la carretera CL-117 necesita a su paso por la ciudad, igual que las que precisa el tramo de la N-234. «Están completamente machacadas», describía el concejal, que afirmaba que al intenso paso de vehículos pesados que soporta el centro de la ciudad habitualmente dirección a la Sierra se ha sumado las últimas semanas el derivado por ella al estar en otras la travesía de la N-234 en Hontoria del Pinar.
«Como mínimo se ha duplicado el tránsito. Ya estaba mal, y durante este tiempo se ha sometido a toda la estructura a un sobreesfuerzo», detalla. La falta de mantenimiento, unido al paso constante de camiones en una zona de giro que provoca que el peso de la carga incida en ese punto, provocó que el firme dijera basta. Enseguida se pudo solventar la fuga, de 60 litros por segundo, y por poco el agua no llegó a colarse en las viviendas y en los locales próximos. No obstante, la calzada quedó inundada durante un tiempo.
El Ayuntamiento puso el suceso en conocimiento de la Demarcación de Carreteras de la Junta de Castilla y León, cuyos técnicos se personaron ayer por la mañana para conocer el alcance de lo sucedido en la vía. También acudieron con prontitud los empleados municipales. «La Junta se comprometió a reparar los daños por tener que soportar los camiones derivados que no podían pasar por Hontoria. Ahora tiene que arreglar esto y esperemos que ya aprovechen para hacer las obras que requiere el resto de la travesía», indicó.
Circunvalación. Salas quedará libre del paso de camiones -una media de 300 al día-, cuando finalice la construcción de la circunvalación de la CL-117. Las obras, que conectarán la N-234 con esta vía, estaba previsto que comenzaran este mes. De momento no han arrancado, pero se está organizando la infraestructura necesaria.
Fuente original: www.diariodeburgos.es