Noticias Comarca

El girasol tampoco salvará al campo en Burgos

A la mala cosecha de cereal se suma este año también la del girasol, a pesar de que se le ha dedicado más superficie que nunca. Otro golpe para el sector. Esta campaña se han destinado en la provincia burgalesa 93.686 hectáreas a las pipas, el máximo histórico, aunque lo cierto es que la media de lo recogido se queda en apenas 900 kilos en cada una de ellas y en unas cuantas tierras se han dado partes al seguro debido al mal estado en el que se encontraban.

«Es un año para olvidar. De los cereales, pérdida de dinero; y ahora de los girasoles pues muchos se van a quedar a cero y muy pocos van a ganar. Tenemos que empezar a sembrar, nos plantamos en una sementera que va a ser la más cara de la historia otra vez y no hay dinero», asegura Juan Antonio Arlanzón, coordinador de la UCCL. Su previsión es que los agricultores pongan aún más girasol y leguminosa al resultar más barata su producción, mientras que las tierras malas se dejarán de barbecho. En su opinión, disminuirá la cosecha de cereal y eso también acabará repercutiendo al consumidor en el precio de los alimentos.

Este año se ha conseguido el récord con 93.686 hectáreas destinadas a este cultivo, una cifra muy superior a las 68.000 de 2025. En 2020 o 2021 las cantidades se quedaban en 66.000 y 56.000 hectáreas, mientras que en 2023 (83.500) o 2024 (84.500) ya se detectó un repunte bastante importante y se empezó a dedicar más tierra que nunca a dicho cultivo. Así, no se recuerda una cifra tan alta como la este año y la previsión es que siga aumentando. Sin embargo, el bajo rendimiento hace que este año apenas se vaya a conseguir llegar a unas 84.000 toneladas de producción.

La media del girasol en la provincia se quedará en unos 900 kilos por hectárea. Un año medio o normal puede situarse alrededor de los 1.200 kilos. Aunque todavía queda bastante porcentaje por cosechar y se han dado «bastantes partes al seguro» en diferentes comarcas por no nascencia y por sequía. Eso sí, hay algunas zonas mejores que otras. En Arlanza, donde han detectado muchos daños por la fauna, se quedan en 700 kilos. Esa misma cifra obtendrán en Ribera. En Demanda se rondará los 800 kilos porque también se han detectado muchos destrozos por el jabalí y el ciervo. En Pisuerga llegan a los 900 kilos. En Páramos se ha empezado, pero aún queda bastante trabajo y se estima que rondará los 1.100 kilos. En Merindades se quedarán en 1.000; y en Bureba, que siempre ofrece los mejores rendimientos, se llegará a 1.400.

(Más información, en la edición impresa de este miércoles de Diario de Burgos o aquí)

Fuente original: www.diariodeburgos.es