El proyecto de la empresaria Othilia Rodríguez Muhlach de crear un glamping -camping con glamour– en Puentedey ya recibió una negativa de la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo en noviembre de 2023. Entonces se le denegaba el uso excepcional de suelo rústico por «considerar que incumplía las condiciones de integración estética» de las normas urbanísticas del planeamiento provincial. En junio de 2024, la promotora volvió a presentar el proyecto con cambios estéticos y tras un año de espera, la misma comisión le acaba de responder que deja «el expediente en suspenso» hasta contar con un informe de la Dirección General de Vivienda, Arquitectura y Ordenación del Territorio.
Cuando llegue, la comisión se pronunciará, pero mientras la empresaria sigue defendiendo la viabilidad de un proyecto turístico que cuenta con el apoyo incondicional de la junta administrativa de Puentedey, que preside Miguel Ángel Alonso, con un informe favorable del Ayuntamiento de la Merindad de Valdeporres y una carta de apoyo de la Oficina Verde de la Universidad de Burgos. Todos llevan casi tres años esperando un desenlace para esta iniciativa privada que sería pionera en Merindades.
En 2023, los integrantes de la comisión concluyeron que solo podían autorizar el uso de piedras naturales en mampostería o revocos en tonos claros o cubiertas con teja de tipo árabe o similar. Pero el proyecto presentado por Rodríguez en cuatro parcelas de monte bajo, que hace muchas décadas se cultivaban, pero ahora han sido absorbidas por la vegetación natural y los árboles, plantea instalar, que no construir, una decena de ecodomos geodésicos con una estructura de madera y la cubierta de tablero de color verde, que no requieren cimentación alguna y se colocarían sobre plataformas flotantes sujetas en el terreno. Los ecodomos de 64 m2 repartidos en dos dormitorios, dos baños y un salón-cocina, tienen una vida de 12 a 15 años. En su primer proyecto no entraron a ese detalle, pero en el segundo los promotores del glamping explican que usarán el tono para revocos que la comisión resuelva y plantean el uso de teja árabe en la superficie de las cubiertas que no excedan de un 35% de inclinación. También podrían cubrir los ecodomos con unos toldos mimetizados.
Desde la comisión quieren que la Dirección General de Vivienda de la Junta de Castilla y León diga si han de pronunciarse sobre las cuestiones urbanísticas, el interés público o no de la iniciativa y la procedencia o no de ubicarse en suelo rústico o solo sobre las cuestiones estéticas. También, que les indique si procede o no «cuestionarse si resulta procedente o no ubicar los ecodomos en suelo rústico… teniendo en cuenta que las viviendas en suelo rústico con carácter general son usos no permitidos». La promotora insiste en que no se trata de viviendas, sino de instalaciones.
Desarrollo rural. Además, el informe que firma el alcalde de Valdeporres, Bernabé Miras, explicita que los terrenos (11.000 m2) están «abandonados y en degradación» y con el glamping «pasarían a dignificarse» y añade la necesidad de alojamientos en Puentedey. En la misma línea, el director de la Oficina Verde de la UBU, Luis Antonio Marcos, apoya el proyecto por su «interés ecológico, ambiental, social y económico, así como por su importantísima componente de desarrollo rural».
Fuente original: www.diariodeburgos.es