El granizo sepulta decenas de fincas de cereal entre Arroyal y Santibáñez

Una espectacular tormenta de granizo que duró alrededor de media hora el jueves por la tarde ha generado importantes destrozos en las tierras de cultivo de una parte del Alfoz de Burgos. Concretamente, los daños se han concentrado en la franja que va desde Arroyal hasta Santibáñez-Zarzaguda y a partir de ahora llega el momento de que los agricultores valoren la cantidad de hectáreas de cereal que ya no tendrán remedio.

Andrés Tobar, agricultor de Arroyal, manifiesta que «ha sido un golpe bastante fuerte» y que hubo acumulaciones de pedrisco de hasta 10 centímetros. «Eso tumba todo lo que hay de pie», asegura. «Yo en cereal tengo unas 30 hectáreas que están arrasadas. En cultivos que estaban ya espigando tienen más daño que en lo que todavía no había empezado a salir la espiga. También las colzas han quedado afectadas», expone.

Será a partir del lunes cuando se comenzarán a dar los correspondientes partes al seguro, ya que «esto cuando mejor se ve es pasados dos o tres días, cuando la planta quiere seguir creciendo y no puede» y ahí ya se podrán comprobar mejor las pérdidas sufridas como consecuencia de esta tormenta. Habrá que ver si estos próximos días algunos de los cultivos que no estaban tan desarrollados consiguen resucitar y sobrevivir.

Marmellar de Arriba, Villanueva de Río Ubierna, Celadilla-Sotobrín, Vivar del Cid  o Sotragero han sido otros de los pueblos de este entorno que, en mayor o menor medida, han quedado afectadas. Las últimas lluvias «habían alegrado mucho el campo» después de estar unas cuantas semanas sin ver ni una sola gota de agua. «En principio estaba todo parado por la sequía que había, pero la lluvia de principios de mayo había venido muy bien. Pero claro, una tormenta de granizo como esta…», comenta Tobar. Ayer este se convirtió en el principal tema de conversación de los agricultores de la zona y ahora queda por ver qué se puede salvar de la campaña en este punto de la provincia burgalesa.

David Martínez, presidente de Asaja, confirma también que en algunos municipios de este trozo del Alfoz de Burgos se han registrado importantes daños y que se ha centrado especialmente en una línea concreta. Gabriel Delgado, de UPA, manifiesta que aún se están estimando los daños y será a partir de principios de la próxima semana cuando se podrán conocer mejor el número de hectáreas arrasadas.

Durante la primavera suelen ser habituales este tipo de fenómenos meteorológicos y por ello en esta época se convierte en el gran temor de los agricultores. De hecho, la semana pasada ya ocurrió algo parecido entre las comarcas de Odra-Pisuerga -principalmente en el norte de Villadiego- y Páramos. Fincas de Tablada, Villaute, Villahernando, Villela, Rebolledillo o Cuevas de Amaya quedaron arrasadas tras soportar varios centímetros de hielo. «Fue impresionante, lo nunca visto. Como si se estuviera rompiendo algo en el cielo. Una sucesión de truenos que nunca había visto», expresaba en ese momento Rafael Fontaneda, agricultor de Villela, que reconocía que lleva 50 años en la profesión y jamás había ocurrido algo similar.

En 2025 las tormentas de granizo en la provincia destrozaron unas 86.000 hectáreas. Bureba-Ebro resultó la comarca más afectada con 26.827 hectáreas, seguida de Ribera, con 18.121, y Pisuerga, con 15.401. Ahora el sector mira al cielo para que de aquí hasta que se coseche no se repitan más episodios de este tipo o, al menos, que no lleguen con tanta fuerza.

Fuente original: www.diariodeburgos.es