Viñedo, cereal, nogales… La Ribera del Duero ha sufrido esta noche una helada generalizada que ha dejado picos de hasta -6°C. Aunque todavía es pronto para valorar el alcance real, hay zonas muy afectadas en Moradillo, Quintana del Pidio, Peñaranda, Piñel y Pesquera. “El alcance se verá en unas horas cuando empiece a calentar el día”, explica desde UCCL, Daniel Maestre.
La preocupación es evidente. “El problema principal es que con el calor que ha hecho venía todo muy adelantado y probablemente los daños sean importantes”, lamenta consciente de que la brotación ya estaba iniciada. “Yo he visto incluso cepas con algunos racimos incipientes”.
Las temperaturas han ido de -1 a -6 grados
Aunque en principio no es tan grave como la helada que cayó en el año 2017, cuando el hielo mermó la cosecha a la mitad, hoy el campo contiene la respiración.
Fuente original: www.elcorreodeburgos.com