El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, inauguraba el pasado octubre un flamante cuartel en Villasana de Mena junto a sus cuatro viviendas, aún vacías, tras la inversión de 4,2 millones de euros. Entonces, el puesto menés contaba con nueve plazas ocupadas por una sargento, un cabo y siete agentes, que ahora se reducen a mínimos, con solo un cabo y tres guardias civiles.
Ante esta situación, el alcalde del Valle de Mena, José Ranero, que en octubre manifestaba en su discurso su confianza en «disponer de una dotación de guardias lo mejor posible para garantizar el servicio a todos nuestros ciudadanos y ciudadanas», considera que «es una pena que a estas alturas, con el tiempo que el cuartel lleva inaugurado, solo contemos con cuatro agentes para el Valle de Mena cuando tiene una dotación de 12».
Asimismo, muestra su deseo de que «se solucione lo antes posible» y más aún con el inminente comienzo de las fiestas patronales en junio. «Aunque se da apoyo desde el cuartel de Medina de Pomar, si nos gustaría que el puesto de Villasana contase con mayor número de agentes, porque las condiciones para prestar el servicio no son suficientes para dar cobertura a las necesidades que existen», sostiene.
Así las cosas, las cuatro viviendas del nuevo cuartel siguen vacías y los pisos que el Ministerio de Interior tenía alquilados desde 2015 han seguido pagándose siete meses más. Desde la Subdelegación del Gobierno informaron ayer a DB que «se está tramitando la ocupación de los pabellones siguiendo el procedimiento habitual».
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Fuente original: www.diariodeburgos.es