El ‘nuevo’ párking de Orbaneja del Castillo convence

En días festivos como ayer son muchos los que optan por el turismo rural. Uno de los destinos que más visitan los excursionistas es Orbaneja del Castillo, que ayer recibió multitud de viajeros. La belleza de este pequeño pueblo no deja indiferente ni a los burgaleses, ni a los habitantes de otras comunidades autónomas. «Es nuestra primera vez aquí y veníamos a ver la cascada, nos ha parecido muy bonita», comentaba Virginia Sánchez, componente de una familia de Toledo que ha aprovechado el puente de diciembre para visitar la provincia. 

Mientras los padres escogían un buen restaurante donde darse un homenaje con la gastronomía burgalesa, los niños se iban montando en los vehículos familiares. Habían estacionado los coches en el tercer parking que se encuentra antes de la curva de la cascada. Justo en ese espacio, la Junta Vecinal de Orbaneja del Castillo ha proyectado una zona de aparcamiento regulado y de pago. La inversión de 145.000 euros estará destinada a habilitar y ampliar el estacionamiento, así como dotarlo de un mecanismo de pago, cámaras de videovigilancia y alumbrado público. Además, pretenden generar dos puestos de trabajo para que se disponga de empleados que ejecuten labores de control y limpieza. «Hace falta, me parece correcto. Mientras el precio sea razonable no me importa colaborar con el pueblo», afirmaba Virginia, la madre de la familia toledana. 

Al lado de ella, una autocaravana maniobraba para intentar salir a la carretera. «Mira cómo tenemos que salir», se quejaba la dueña que indicaba a su marido hacia dónde debía dirigir el vehículo para sortear los socavones del suelo. El alcalde, José Martínez, confirmaba el jueves que en un futuro más lejano, cuando ya esté habilitado el nuevo párking, les gustaría hacer uno específico para caravanas. 

Pese a que el pueblo de Orbaneja esté más que acostumbrado a acoger a multitudes, en sus estrechas calles los excursionistas aparcan por doquier. Para Fernando Salazar, quien regenta la taberna El Descansillo, el párking puede «ayudar a organizar» tal afluencia. Según él, acuden un gran número de turistas de paso durante todo el año. Por ello, la Junta Vecinal prevé que la nueva zona de estacionamiento disponga de unos 2.000 metros cuadrados para dar cabida a todos los visitantes. 

Sin embargo, hay diversidad de opiniones respecto al tema. «Perdería su encanto, es mejor que se quede natural», consideraba Elvira Bravo, una turista que acudía desde Vitoria para disfrutar del paraje natural en familia. En respuesta a sus declaraciones, María San Juan, otra integrante de esta familia, razonaba que pese a la afluencia de coches, no había sido difícil encontrar un sitio y que no le importaría pagar un párking para beneficiar al pueblo. Por otro lado, el empleado de la Oficina de Turismo dejaba clara su postura: «Cuanta menos gente suba el coche al pueblo mucho mejor»

Fuente original: www.diariodeburgos.es