El pequeño pueblo de Burgos que te invita a asomarte al balcón de La Bureba (y que está entre los más bonitos de España)

El potencial turístico de Poza de la Sal es tan amplio como diverso. En esa infinidad de recursos ha sumado recientemente el título de ser uno de los pueblos más bonitos de España para 2025, un honor que comparte con otros municipios burgaleses desde Frías hasta Castrojeriz que obtuvieron el mismo reconocimiento en anualidades anteriores.

Esta etiqueta que concede La Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España consigue colocar en el mapa turístico las poblaciones que toca y que, a buen seguro, Poza de la Sal sabrá explotar.

La candidatura del pueblo burgalés reconocía varias cuestiones que le hacen único en España, como su historia minera vinculada a la extracción de sal, su legado histórico y su casco medieval. Entre su patrimonio monumental destaca la iglesia de San Cosme y San Damián, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1974, por lo que este 2024 se han celebrado los 50 años de este reconocimiento.

El diapiro de Poza de la Sal es el mas grande Europa

El Correo de Burgos | El Mundo

Desde el castillo de Poza de la Sal se domina el paisaje de buena parte de la comarca burebana. 

Lleva a gala su pasado, el más antiguo y también el reciente para recordar su vinculación con uno de sus vecinos más reconocidos internacionalmente: en Poza de la Sal nació Félix Rodríguez de la Fuente, el famoso naturalista, cuyos mensajes siguen vivos en la sociedad del presente.

La historia de Poza no se puede contar sin hablar de sus salinas, que durante siglos fueron el corazón económico de la villa. Desde la época romana hasta el siglo XVIII, cuando alcanzaron su apogeo, las salinas llegaron a producir más de 100.000 kilos de sal al día. Este «oro blanco» no solo enriqueció al pueblo, sino que también dejó un legado cultural que sigue vivo.

El diapiro es, sin duda, uno de los grandes atractivos del pueblo. Con un diámetro de 2,5 kilómetros, esta formación es el domo salino más grande de Europa y uno de los más espectaculares del mundo. Su origen se remonta a millones de años atrás, cuando el agua salada quedó atrapada y se evaporó, dejando depósitos que los movimientos tectónicos moldearon en una estructura circular casi perfecta.

Poza de la Sal pone en valor el paisaje natural del pueblo natal de Félix Rodríguez de la Fuente e invita a conocer las diferentes rutas de senderismo que circulan por su entorno

El Correo de Burgos | El Mundo

El diapiro de Poza de la Sal es el más grande Europa.SAL DE POZA

Este lugar no solo es impresionante desde un punto de vista visual, sino también por su importancia científica. Fue declarado Punto de Interés Geológico en 1983 y atrae a geólogos y curiosos, por igual, que buscan entender cómo la naturaleza ha creado algo tan singular.

Este lugar vive un proceso de recuperación. A finales del pasado año, el Ayuntamiento de Poza de la Sal aprobó el proyecto de rehabilitación de las Salinas de Rusalado. Una actuación englobada dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino en el marco del ‘Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia -Financiado por la Unión Europea- Fondos NextGenerationEU’, que cuenta con un presupuesto que se acerca a los 472.000 euros.

Más allá de este importante recurso, la localidad lleva muchos años trabajando en su promoción turística, y por poner un ejemplo, se puede hablar de la mancomunidad ‘Raíces de Castilla’ de la que forma parte junto a Oña y Frías desde 1998 para promocionar los atractivos de estos tres núcleos de población.

Casco urbano y Castillo

Un paseo por el casco urbano de Poza de la Sal es otro de los imprescindibles si se visita la zona. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. El carácter medieval de su trazado se ha mantenido a lo largo de los últimos siglos. Poza de la Sal sigue siendo en su configuración urbana una villa medieval con rasgos muy especiales derivados de su emplazamiento y del uso de determinados materiales de construcción, en algunos casos peculiares por su origen y características.

No se pueden ir de este pequeño pueblo sin acercarse al Castillo de Los Rojas, asentado en un roquedo y en el borde oriental del diapiro. Las vistas desde lo alto son impresionantes, ya que permite un dominio visual absoluto sobre la cuenca burebana. De ahí el lema de Poza, conocida en la provincia como el balcón de La Bureba.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com