En todos los campeonatos siempre hay un tapado, esa selección que sorprende pasando a semifinales, ese equipo que elimina a dos o tres favoritos y se gana el apodo de matagigantes. En los festivales pasa un poco lo mismo, el concierto que uno menos se espera puede ser del que hablen todos al día siguiente.
Si tocas entre Café Quijano y Supergrass y enfrente de la zona gastronómica a la hora de la cena lo más fácil es que no pases el primer corte. Pero también te puede ocurrir como a Marlon esta noche, que des la campanada y a mitad de concierto miles de personas ya estén gritando ¡escenario principal!
Y aunque yo sea más de rock y tú más de perreo, a los dos nos queda claro que esta banda asturiana ya se merece dar el salto. A ellos también se les nota un poco cansados del papel secundario y van a hablar con un tal Arturo para ver si al año que viene su suerte cambia. Aunque no les va mal, a juzgar por todas las canciones que se saben el respetable, su cantante, Adrián Roma, reconoce que siempre sienten un poco de pánico antes de salir al escenario y se preguntan si habrá gente o no allí fuera para escucharles.
La banda asturiana Marlon, en el escenario AFMCYL de Sonorama.
No han tardado en salir de dudas porque durante la hora larga que ha durado su actuación se han ido sumando miles de personas, pese a que el escenario AFMCYL no es precisamente el lugar más cómodo para congregar multitudes.
Los Marlon sí han sentido muy cómodos y agradecidos por el apoyo -«esto sería una mierda sin vosotros»- y se han marcado una pedazo versión del Voy a pasármelo bien de los Hombres G que ha puesto a bailar a todo el que hasta entonces se había resistido. Mucha niña mona y joven pero también grupos de amigos, familias, otros que ya peinan canas… De todo, como en un escenario principal.
También ha habido momentos para ponerse romántico y terminar con un ‘Si cada día te echo más de menos’ con traca final de confeti, como en el escenario principal. Quizás sea un mensaje para la organización de Sonorama Ribera este Olvidé olvidarte.
Fuente original: www.diariodeburgos.es