Semana Santa es temporada alta por excelencia para los alojamientos de turismo rural de la provincia de Burgos. A día de hoy la mayoría de ellos están reservados en torno a esas fechas, del miércoles 1 de abril al domingo día 5, aunque en muchos de los casos las estancias se alargan algunas jornadas más por delante o por detrás, alcanzado las 7 o 10 pernoctaciones. Una ocupación que alcanza casi el 100%, como viene siendo habitual cada año en torno a estos festivos religiosos, y que difiere con fiestas posteriores en las que todavía hay posibilidades de reserva dentro de la oferta burgalesa.
Esas golosas fechas aún por cubrir en las casas rurales son el puente en torno al 23 de abril, día de Castilla y León; el del 1 de mayo, o el del 15 de mayo, este último solo para los madrileños. En cualquier caso quedan días por delante, por lo que los propietarios se muestran optimistas en que acaben llegando peticiones para esos fines de semana más largos, en especial los de mayo. «Es cierto que en Semana Santa se efectúan las reservas con mucho tiempo de antelación, incluso un año, pero en los puentes lo hacen con menos margen. Esperemos que acaben cubriéndose», confía uno de los propietarios.
Tras consultar a varios de los hosteleros con casas rurales por toda la provincia la mayoría coinciden en que en el caso del festivo del 23 de abril, jueves y que algunos alargan hasta el domingo, no tienen reservas de cuatro días de personas procedentes de la propia comunidad. «Semana Santa está reciente para esa fecha y el 1 de mayo muy próximo, quizá le gente no se mueva por eso motivo», explica María Ángeles Pérez, propietaria de las casas Dondevilla, en Ahedo de Butrón.
Hay alojamientos que lo tienen libre para ese festivo de la Comunidad y otros reservado como un fin de semana normal, de viernes a domingo. «En mi caso para esa fecha tengo una petición de más días, pero son de turistas de origen inglés», cuenta el dueño de una casa rural del entorno del Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón. Y es que el 23 de abril, según cuenta Ana Peña, la presidenta de la Asociación de Turismo Rural de la Provincia de Burgos, no es una fecha con tirón. «No todo el mundo tiene puente, y quien puede disfrutarlo opta por irse fuera de Castilla y León a pasar esos días», afirma impulsada por su experiencia.
A tiempo para solicitar. La situación es diferente en mayo. En el puente del día 1 de mayo la mayoría de las casas, aunque no todas, también están completas. Susana Blanco gestiona dos en Campillo, cerca de Aranda de Duero, y afirma que ese primer fin de semana de mayo tiene una reservada y otra no, y que para el puente del 15 (hay que tener en cuenta que la mayoría de clientes en Burgos proceden de Madrid), ambas están libres. Le sucede lo mismo a un propietario con casa en el entorno de Urrez, completa para el 1, libre para el 15. En el caso del alojamiento de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón tiene ambas fechas con pre reserva, a falta de confirmar.
La Casa Rural El Arroyal, en Palacios de la Sierra, es la excepción de las consultadas por este periódico: completa en Semana Santa y alquilada el 23 (como fin de semana) y los dos puentes de mayo, en ambos casos desde el jueves. Andrea Condado abrió este alojamiento hace algo más de un año y tras un «enero y febrero flojos» sus reservas están repuntando. «Las Navidades ya están cogidas y para el eclipse la alquilamos nada más publicar la casa», cuenta.
Fuente original: www.diariodeburgos.es