El departamento de Vías y Obras de la Diputación de Burgos valora realizar un ensayo en algunos de los tramos de las carreteras provinciales que presentan mayor siniestralidad por invasión de la fauna silvestre para tratar de reducir el número de accidentes, especialmente corzos. El proyecto quiere contar con la colaboración de la Guardia Civil de Tráfico y los agentes medioambientales para identificar los puntos negros de la red y también pretende involucrar a cazadores y ganaderos en campañas de concienciación.
El Pleno rechazó ayer una proposición del Grupo Provincial Socialista en la que instaba a determinar actuaciones y medidas para atajar este problema, porque «el Servicio ya está trabajando en ello», explicó la portavoz del equipo de gobierno, Inmaculada Sierra, pese a calificar como «valiosa» la aportación de la oposición. La vicepresidenta tercera de la Diputación detalló que se han estudiado diferentes estrategias, como la colocación de estructuras especiales, cercas perimetrales o disuasores acústicos o visuales, métodos que allí donde han sido ensayados han arrojado «resultados no significativos» con costes bastante elevados.
El plan, cuya aplicación dependería del presupuesto, «aceptable y escalable a otras carreteras de la provincia», y de involucrar a la administración regional, pasa por identificar los puntos negros en los 2.200 kilómetros de carreteras de la red provincial en una primera fase, con información de la Benemérita y el Servicio Territorial de Medio Ambiente, para después implantar en algunos «señales verticales con reflectores, ojos de gato reflectantes o reflectores azules y rojos que desvíen la luz, y algunos dispositivos ultrasónicos en postes que se activen con el ruido del vehículo». Un tiempo después se evaluarían los resultados para comprobar si el ensayo surte efecto. En paralelo, se desplegarían campañas de sensibilización con la colaboración de ganaderos y cazadores, «grandes conocedores del medio e indispensables en el control de la fauna», apostilló Sierra.
Vox criticó al PSOE por «criminalizar la actividad cinegética, que es la que controla esta fauna silvestre y luego venir a decir que es la que provoca estos accidentes», por lo que pidió que incluyera un segundo punto en su proposición para pedir que se extienda la caza como medida más efectiva de control, a lo que se negaron los socialistas. También se adhirió a la petición de incluir a otras administraciones formulada por la diputada de Sentir Aranda, Belén Esteban, tras recordar que en el texto se habían «pasado por alto» vías como la N-122, con 91 siniestros solo en 2023, la BU-120 con 48 y la BU-130 con 39, carreteras todas ellas de la Ribera, que arroja una media de 1,5 siniestros con animales al día. Barrio se mostró dispuesta a esta adenda, pero no logró el apoyo de la bancada popular.
Sierra añadió que en pocas semanas se completará la instalación de señales de peligro por invasión de fauna en las carreteras de la zona sur -las del norte ya las tienen- una medida que evitará condenas por responsabilidad patrimonial como la que el PSOE citaba en su proposición (…).
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Fuente original: www.diariodeburgos.es