Fuerte granizada en la comarca Odra-Pisuerga, en el oeste de la provincia de Burgos

El intenso calor de este sábado 23 de mayo no es ‘natural’, por lo que la gente del campo sabe que las tormentas llegarán. Más lejos o más cerca, antes o después, pero acudirán para dar al menos un buen susto a los agricultores.

Además, los servicios meteorológicos ya habían advertido de que Burgos era una de las provincias donde podrían las nubes explayarse hasta con truenos y granizos.

Y así ha sido, centrándose las ‘pelotas de ping pong’ en la comarca del Odra-Pisuerga, al oeste de la capital. Es pronto para hablar de daños, pero sí que han producido inquietud por sus posibles consecuencias sobre la labranza.

 

 

Fuente original: www.diariodeburgos.es