Garrafas y una cisterna de la Diputación al prohibirse el agua del grifo en Neila

Los vecinos de Neila no pueden beber ni cocinar con agua del grifo desde hace unos días, debido a la aparición en los últimos análisis de un nivel excesivo de ácidos haloacéticos, que desaconseja su consumo. El Ayuntamiento informó del riesgo en un bando el pasado 9 de mayo y puso a disposición de los afectados garrafas de agua potable. Ayer mismo, una cisterna de la Diputación de Burgos con 20.000 litros de capacidad aparcó en la plaza del pueblo para atender las necesidades de los residentes. 

El personal municipal pasa todos los días por el domicilio de los vecinos de mayor edad o con dificultades de movilidad para llevarles el agua que necesiten, mientras se trabaja en identificar el origen del problema y conseguir que el agua de la red de distribución vuelva a ser potable. Esta misma semana se han limpiado los depósitos, por si las tormentas que se encadenan desde hace semanas han podido alterar los niveles. Los residentes están puntualmente informados y pueden seguir usando el agua para la higiene personal, el lavado de ropa…

Los ácidos haloacéticos (la suma de 5: monocloroacético, dicloroacético y tricloroacético y ácido monobromoacético y dibromoacético) se miden cuando se empleen métodos de desinfección para la desinfección de aguas destinadas al consumo humano que puedan generarlos. El nivel máximo recomendado está en 60, mientras que en Neila ha arrojado 75 en el primero de los análisis que ha desatado las alarmas.

Al parecer, estos ácidos se han comenzado a incluir en los análisis de las redes de agua potable de los municipios a partir de enero, en aplicación de una nueva normativa europea, por lo que el de Neila podría no ser el único caso que se registre en la provincia burgalesa, más acostumbrada a oír hablar de problemas por nitratos, manganeso o incluso aluminio.



Fuente original: www.diariodeburgos.es