Inauguran una exposición en Burgos sobre la farmacia de Peñaranda de Duero, la más antigua de España

Un montón de gente explorando la naturaleza, la química y la anatomía humana para que vivamos más y mejor. Esta definición de farmacia y la sentencia de que «no hay nada venenoso ni milagroso, todo depende de la dosis», destacan en el cortometraje de 7 minutos que resume la historia de la Botica Ximeno, la más antigua en funcionamiento continuado de España con 8 generaciones de profesionales, a la que el Colegio de Farmacéuticos de Burgos y la Diputación Provincial ‘regalan’ una exposición por su 300 cumpleaños.

Para la portavoz de la institución provincial, Inmaculada Sierra, la farmacia de Peñaranda no solo constituye «una joya patrimonial y cultural de incalculable valor», que fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) el 6 de octubre de 1999, sino también el recuerdo vivo de «que Burgos es la cuna y el origen de casi todo. Aquí se dio origen a los caminos que recorrieron Europa, con el de Santiago; aquí nació el castellano, un idioma que es el nexo de unión entre más de 600 millones de personas, y aquí se pone en valor también el germen de la farmacia», la diputada, en alusión al lema turístico provincial: Burgos, Origen y Destino.

La historia de esta saga atrapa tan solo con el resumen de los paneles. Prácticamente salen a pandemia por cada dos generaciones. Lucas Ximeno Briongos (1704 a 1774) se mudó de Araúzo de Miel a una Peñaranda que entonces tenía más de 1.400 habitantes y fundó la botica. Su hijo, Domingo, además de ejercer como alcalde de la localidad entre 1788 y 1796, luchó contra las fiebres tercianas, lo que hoy conocemos como malaria. A Jacinto (1784-1847) le tocó lidiar con el cólera, pero también vivió las primeras campañas de vacunación en Peñaranda. Su vástago, Pascual (1822-1904), volvió a sufrir por los pacientes con esa enfermedad diarréica y con ellos empezó a usar las recetas.

Mar Chicharro, comisaria de la exposición, guía a los asistentes a la inauguración.Mar Chicharro, comisaria de la exposición, guía a los asistentes a la inauguración. – Foto: Luis López Araico

Ya en la quinta generación, Faustino (1854-1931) disfrutó de grandes descubrimientos de la medicina como el bacilo de Kock, responsable de la tuberculosis (1882), y la vacuna antirrábica (1885).Se involucró, como muchos de los Jimeno, en la vida social y económica de la Ribera, en su caso como cofundador de la Resinera Arandina e impulsor de la construcción del colegio público de Peñaranda. 

Con Pascual (1893-1972), la familia y la profesión entran en el siglo XX y viven «la revolución que supuso la penicilina». Presidente del Colegio de Farmacéuticos entre 1946 y 1952, ha sido elegido como el hilo conductor de la exposición y figura protagonista del documental de 6 minutos que se puede visionar. «A mi padre le tocó la gripe de 1918… y a mi hijo algo peculiar, una pandemia que no era pandemia», sino la intoxicación masiva de la colza.«¡Lo que le costó conseguir que a gente tirase el aceite!», exclama con gracia el actor que da vida al progenitor de José (1926-1997), que fue también corresponsal de DB en Peñaranda-, y al abuelo de María José Jimeno Sánchez, quien en la actualidad capitanea esta valiosa empresa y que tuvo que vérselas con la dichosa covid.

Rodeada de familiares, amigos, compañeros y vecinos de Peñaranda de Duero -algunos han participado en ese cortometraje- la actual titular de la Botica Ximeno dio las gracias a todos los que se han implicado en la exposición, comisariada por Mar Chicharro, de la Universidad de Burgos. María José recordó a su abuelo y la cita en latín que eligió para decorar uno de los arcos del antiguo laboratorio de la farmacia, que viene a decir que «lo nuevo y lo antiguo siempre deben ir de la mano», como ocurre en su establecimiento, que se conserva igual que hace 300 años. 

El presidente del Colegio de Farmacéuticos, Rodrigo Moral, destacó que «desde Lucas a María José, la botica ha seguido manteniendo los mismos estándares de calidad y eficacia, desde los principios de inspiración alquimista como la triaca, hasta los más innovadores fármacos con los análogos de la GLP-1. Es un orgullo tener este patrimonio farmacéutico en la provincia de Burgos, único en España», que agradeció a los Jimeno el esfuerzo para su conservación y «sus 300 años de farmacia ejemplar», concluyó.

Fuente original: www.diariodeburgos.es