Inseguridad por falta de cobertura en Espinosa de Cervera

Realizar una simple llamada de teléfono desde o a la localidad ribereña de Espinosa de Cervera se ha convertido desde hace meses en una misión imposible. Los vecinos se han movilizado a través de una recogida de firmas para denunciar la «grave falta de cobertura» de telefonía móvil que sufre el municipio. Un problema que, según explican, se arrastra desde hace años, aunque durante la última semana se ha agravado hasta dejar a numerosos residentes «prácticamente incomunicados».

La señal, según relatan, aparece y desaparece continuamente, lo que impide mantener conversaciones telefónicas con normalidad o utilizar los datos móviles. «Algunos, cuando tienen que hablar, se van a las zonas más elevadas por los alrededores para buscar señal, pero no todo el mundo puede ir a la caza de una rallita de cobertura», se queja con buena carga de ironía una vecina.

La falta de cobertura está teniendo además consecuencias en servicios básicos. Los vecinos aseguran que el médico no puede acceder al sistema para emitir recetas electrónicas durante sus consultas, que la entidad bancaria no puede realizar determinados servicios y que los vendedores ambulantes tienen dificultades para cobrar con tarjeta por falta de conexión. El caso más flagrante sucedió hace unas semanas, cuando se produjo una emergencia sanitaria. «Una señora mayor se puso mala y no podíamos ni llamar al 112; y cuando llegaron los de la ambulancia, ellos tampoco pudieron contactar con su centralita», relata María Nieves Espeja, alcaldesa de Espinosa de Cervera, que se lamenta de esta situación. «Aquí hay mucha gente mayor y no tenemos la seguridad de que se pueda avisar de cualquier incidencia médica, estamos mucho peor que hace años, porque ahora los teléfonos fijos también van por radio, y tampoco funcionan», explica mientras le dan la razón los vecinos congregados en la plaza.

Todos los problemas de comunicación lo achacan a lo obsoleto de las infraestructuras que les deberían dar este servicio. «Tenemos un repetidor de hace muchos años, pero la señal la rebota desde la antena que hay en Caleruega y, claro, la cobertura se queda primero allí y, si queda algo, nos llega a nosotros», explica la alcaldesa, que remarca que «luego llegan temporadas en las que hay más gente, como ahora en verano, y no nos llega nada de nada». «Tenemos internet y los jóvenes llamamos por otros sistemas, pero a la gente mayor no les puedes pedir que ahora aprendan a hacer esas cosas, y menos si están en medio de una emergencia», plantea una joven vecina que regresa al pueblo en verano.

La compañía que presta el servicio de telefonía reconoce que «hubo una incidencia que quedó resuelta el día 19», por la que los vecinos calculan que estuvieron más de una semana sin cobertura. Además, desde Telefónica confirman que, entre el jueves y el viernes, «se van a cambiar los equipos para mejorarlos» y conseguir que el repetidor funcione bien.

Aunque eso supone un paso adelante, los vecinos no se fían de que los arreglos vayan a solventar el problema de forma definitiva y piden a la compañía que sustituya la antena, porque ya había pendiente de ejecución un proyecto para ello «pero debe estar el trámite paralizado en la Junta, no sabemos el motivo», plantea la duda la alcaldesa. 

Fuente original: www.diariodeburgos.es