La almeriense Macarena Salmerón promete revolucionar la vida desde el bar de Cereceda

Bienvenidos a la escena de esos bares de las grandes capitales donde el arte cuelga de las paredes y la creatividad flota en el aire junto a la música y las risas. A diferencia de estos, ubicados en puntos conocidos de las ciudades, el nuevo proyecto capitaneado por Macarena Salmerón ocupa un pequeño, y a la par estratégico lugar en Cereceda. Este no será un local como el de siempre, ni mucho menos. Lo que la almeriense ansía es consagrar un espacio en el que cada sorbo y bocado vayan acompañados de una vista fascinante, y cada rincón tenga su propia historia, contada a través de las artes escénicas.
Poner un pie en este pintoresco local -abierto, que no inaugurado oficialmente- lleva rápido a pensar que no se trata de una mera barra para tomar algo. Más bien un pequeño mundo lleno de color y forma que uno siente que le atrapa en cuanto entra. Las obras de arte de los talentos locales, nacionales e incluso internacionales que dejarán su huella personal y transformarán cada visita en una aventura nueva no solo permanecerán colgadas en las paredes, sino que a menudo serán estas, los techos y hasta los suelos las propias galerías.

La decoración, original y creada por el escultor Carlos Armiño para generar armonía, invita a sumergirse en el ambiente. «La vibra aquí es diferente a un bar; más relajada -a ratos- y quizás algo más inspiradora», comenta la andaluza, que asemeja su proyecto a un laboratorio para la creatividad. Una programación cultural «potente» marcará en rojo los fines de semana de los vecinos de la zona gracias a las actuaciones de cantautores y bailarines o las interesantes puestas en escena de artistas en movimiento.

Vivir durante tanto tiempo alrededor del mundo -Francia, Islandia o Australia son solo algunos de los países en los que la emprendedora estrechó vínculos- ha servido para que la vecina de Panizares mantenga contacto con creadores de toda índole que recaerán «cuando puedan y quieran» en el espacio. Ella se encargará de acogerlos en la vivienda que restaura con sus propias manos y de que se sientan como en casa.

Las actividades que se desarrollarán durante los meses de verano en un local de propiedad municipal todavía no están cerradas, aunque la joven promete sorpresas. «Vermús amenizados con dj, flamenco, recitales de poesía o conciertos», serán solo algunos de los platos fuertes con los que promete conquistar al público.

De picoteo y compras. Como buena andaluza, el arte del tapeo forma parte de su cultura. «Me he criado compartiendo y socializando a la vez que llenaba el estómago con las mejores recetas», aclara La Maca, así es como la conocen en el Valle de Valdivielso y alrededores. Porque a pesar de llevar poco más de dos años como vecina, de su carácter dicharachero se han hecho eco hasta en Burgos capital.

No pretende elaborar comidas ni cenas copiosas, pero sí preparar raciones para picar con un toque original. Echará mano del ingenio de su amigo Jesús Basurto, rapero y chef, para cocinar los aperitivos más apetitosos.

Por si ello no fuera poco, los más caprichosos podrán ampliar su fondo de armario con prendas de ropa, complementos y joyería diseñada por jóvenes talentos que expondrán temporalmente en el bar sus piezas. También rellenar las despensas con productos locales de La Bureba y Las Merindades, porque lo importante en los pueblos es «remar todos a una».

Un albergue y zona de barbacoa. Cereceda es una de las puertas de entrada al Valle de Valdivielso. También de salida a la comarca burebana. Ello hace que a diario cientos de vehículos -de vecinos, pero también de turistas- atraviesen la localidad, muchos de ellos sin seguir un rumbo claro. A falta de servicios de hospedería en la zona, el presidente de la junta vecinal, Manuel Ángel Carril, en concordancia con el resto de vecinos ha considerado oportuno dar una segunda vida a la antigua casa del maestro y reconvertirla en albergue. Para ello todavía quedan pasos importantes que dar, como reformar algunas estancias, pero con la «ayuda de las administraciones públicas y con la buena voluntad de las personas lo conseguiremos», declara.

La zona trasera y las colindantes al bar también sufrirán un importante lavado de cara con la instalación de una terraza chill out, bancos, mesas y barbacoas que podrán utilizar los visitantes que hagan una parada para disfrutar del tiempo libre.
 



Fuente original: www.diariodeburgos.es