La Bureba y el Valle de las Navas están de enhorabuena. El Boletín Oficial del Estado publicó el sábado la esquela de un macrocomplejo eólico de 220 megavatios de potencia que amenazaba con saturar a un entorno en el que ya existen 108 aerogeneradores en funcionamiento y que constituye el hábitat natural de especies tan preciadas y difíciles de ver como el aguilucho, el alimoche cenizo y el milano real. El promotor de los tres parques del clúster Satalasato, radicado en el parque tecnológico de Boecillo (Valladolid), intentó salvar su proyecto in extremis con una propuesta de reducción del número de molinos, de los 46 inicialmente previstos -más 22 posiciones de reserva- a 32 repartidos por de tres parques hermanos, pero aun así se ha considerado «inviable medioambientalmente», según la resolución del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La instalación de los parques Satarrubla (el mayor con 110 MW, el doble que los otros dos), Satola y Lahedo y su red de evacuación afecta a los términos municipales de Valle de las Navas, Monasterio de Rodilla, Galbarros, Santa Olalla de Bureba, Rublacedo de Abajo, Carcedo de Bureba, Briviesca y Quintanavides, con los aerogeneradores repartidos por una zona entre la carretera de Poza y la vieja autopista AP-1, desde Temiño hasta Quintanaurria. Algunos de sus alcaldes manifestaron su oposición frontal al proyecto nada más conocer las intenciones del promotor, con especial beligerancia la de Rublacedo de Abajo, Paula Soria, decidida a movilizarse si avanzaba la tramitación administrativa.
La regidora y su junta vecinal se encuentran entre los firmantes de alegaciones, junto con María del Valle de la Cruz Gómez, concejala en Monasterio de Rodilla, en representación de 226 alegantes; y colectivos como Tritium Autrigonum, Asociación Bonelli y Mesa Eólica Merindades de Burgos. Los argumentos de esta última han sido fundamentales y se recogen en la declaración del Miteco, entre ellos el hecho de que el clúster quisiera invadir la Red Natura 2000, el impacto severo que su construcción implica para fauna, vegetación, hábitats y paisaje; y el informe negativo de otros parques cercanos, los denominados Cerevil y Cerecol, que se dictó ya en 2023 y que supuso uno de los primeros grandes reveses que recibieron las promotoras de renovables en la provincia de Burgos. También sostiene la Mesa que el proyecto es crítico para el lobo, aunque a esta especie no se la menciona en el documento publicado en elBOE.
Querían plantar la mitad de los molinos en zona arbolada y talar 2.800 ejemplares
Si bien no hay coincidencia territorial con espacios de la Red Natura 2000, la ZEC Riberas del Río Oca y afluentes se encuentra a tan solo 4 kilómetros del aerogenerador más cercano y la ZEC y ZEPA Sierra de la Tesla-Valdivielso, a 2 km del tramo subterráneo de la línea de evacuación, que iba a tener un total de 34,4 km, algunos de ellos aéreos.
El grueso de los aerogeneradores del clúster propuesto en la adenda de mayo de 2025 -donde se redujo el número a instalar- se mantiene en zonas de alta sensibilidad para aves planeadoras, con varios de los molinos en ubicaciones clasificadas por el estudio de impacto ambiental como «de alto riesgo», reseña la declaración. El Miteco subraya el descenso en la población invernante y reproductora en la provincia de Burgos de milano real, «en peligro extinción», y del número de parejas reproductoras de alimoche, especie declarada «vulnerable», al igual que varios tipos de quirópteros localizados también en el entorno de la megainstalación proyectada.
En terreno arbolado. Con respecto a la flora, al menos la mitad de los 46 aerogeneradores planteados inicialmente y gran parte de los viales de acceso se pretendían ubicar sobre montes, en su mayor parte arbolados no demaniales, con la necesidad añadida de talar casi 2.800 árboles, principalmente encinas y carrascas. Tras el cambio planteado en mayo, la superficie de bosque ocupada disminuye de 20,82 a 3,09 hectáreas y aumenta la de cultivos, de 34,15 a 52,05 ha. Sin embargo, 12 de los molinos y una torre de medición «mantienen su afección sobre terrenos de monte y/o que albergan vegetación natural» y sigue siendo necesario echar abajo 1.859 árboles.
En conclusión, «los relevantes efectos sobre diversos factores ambientales, entre ellos los impactos sobre las poblaciones de especies de aves y quirópteros amenazados, incrementados de forma acumulativa y/o sinérgica por la existencia de numerosos proyectos cercanos, así como el antecedente existente de una declaración de impacto ambiental negativa sobre dos parques eólicos proyectados colindantes con el clúster Satalasato, motivan que los proyectos eólicos Satola, Satarrubla y Lahedo y su infraestructura de evacuación se consideren inviables ambientalmente, en línea con lo informado por las Administraciones competentes de la Junta de Castilla y León».
Fuente original: www.diariodeburgos.es