Los análisis económicos que se elaboran de unas cuentas municipales varían de forma significativa si se toman las cifras gruesas o si se entra al detalle. Un ejemplo evidente se desvela al comparar la ejecución total de los dos últimos ejercicios completos con el gasto real que se ha hecho de la partida reservada para inversiones por el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Aranda, al ser los dos presupuestos íntegros elaborados por Sentir Aranda y sus socios.
Por años, en 2024 se alcanzó un nivel de ejecución total del 65%, según la valoración oficial, de los casi 50 millones globales de las cuentas municipales; pero si se extrae la partida de 13,8 millones destinada a inversiones reales para hasta 78 partidas distintas, de las más cuantiosas se quedaron cerca de una treintena sin ejecutar, lo que supone una ejecución de algo menos del 30%, si se eliminan aquellos proyectos que cuentan con fondos europeos.
Un balance similar, incluso algo por debajo, se alcanzó en 2025, cuando el presupuesto total rozó los 65 millones. Desde el equipo de gobierno se estimó una ejecución del 60% del documento completo, que cuantificó en 16,1 millones la partida para inversiones reales, a repartir entre 128 partidas, de las que se quedaron sin ejecutar una treintena, por lo que sin tener en cuenta aquellas con ayuda europea y contabilizando las de mayor importe, se llegó a una ejecución que se acerca al 25%.
Un análisis este que se puede realizar gracias a que los presupuestos son públicos, pero no porque el equipo de gobierno facilite la documentación a los grupos municipales que lo solicitan. Sin ir más lejos, Cristina Valderas, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Aranda, solicitó el 24 de marzo el grado de ejecución del capítulo 6 de inversiones, y aún no ha tenido respuesta, por lo que acusa al gobierno de Sentir Aranda de opacidad para «no matar el relato de esta ejecución que es muy clara y pone de manifiesto la gestión nefasta e ineficaz». Añade que «no mejoran la ejecución, sigue estancada pese a aumentar el presupuesto» y que «la ejecución es el espejo de su gestión, y ese espejo refleja una imagen de una falta evidente de transformar el presupuesto en realidad: en calles sin arreglar, infraestructuras pendientes, oportunidades perdidas para Aranda».
Por áreas municipales, las que salen claramente peor paradas son aquellas que, de un año para otro, repiten los mismos proyectos en sus inversiones por ejecutar. La que tiene una lista calcada en 2024 y 2025 es Instalaciones Deportivas, que sigue teniendo pendientes rehabilitaciones o reformas del pabellón Santiago Manguán, del estadio Juan Carlos Higuero, del campo de rugby Virgen de las viñas o del frontón de Sinovas.
Le siguen la sección de Urbanismo, donde la lista de redacción de proyectos y obras de reurbanización supera la veintena. «No han hecho la calle El Carro, ni la peatonalización de Pedrote hasta Silverio Velasco, ni la plaza de Sinovas, ni la avenida Castilla, ni sabemos nada de los proyectos que iban a redactar», enumera el portavoz del PSOE, Ildefonso Sanz, que pone el foco en que «las liberaciones no han servido de nada, porque dos de las cuatro concejalías con peor ejecución están ahí, que son Urbanismo y Cultura», porque en esta última el único proyecto nuevo que tenía era la redacción del proyecto de un nuevo auditorio y «de eso no hay nada de nada». Eso sí, ni PP ni PSOE se olvidan de que en Medio Ambiente también se arrastra un «pésimo» balance de lo ejecutado. «Si a Medina le cesaron por su baja ejecución, a los otros tres también deberían», plantea Sanz.
A la lista de proyectos que no han salido adelante estos dos años está el carril bici, la canalización de agua de Tubilla, la renovación del parque Gutiérrez, la construcción de baños públicos, la reforma del Centro de Arte Joven, la ampliación del polígono Prado Marina, el arreglo de caminos o la compra de un local en Santa Catalina.
Fuente original: www.diariodeburgos.es