La ermita de la Virgen de las Viñas, patrona de Aranda de Duero, vuelve a ser objetivo de los vándalos. Al igual que en septiembre de 2023 y el pasado mes de mayo, la fachada sur del edificio, que es la que está más oculta a la vista de los que puedan pasar por allí, ha sufrido el ataque con espray. Los hechos se produjeron el viernes por la tarde, cuando ya había anochecido. Un hombre, amparado por la ubicación y por la menor presencia de luz, realizó una gran pintada, después, la emborronó para que no se pudiese leer lo que ponía.
El presidente de la cofradía, Javier Nebreda, muestra el enfado por este nuevo ataque al patrimonio arandino y presenta la correspondiente denuncia ante la Policía. «Aún no sabemos quién ha sido, pero por la letra parece que puede ser el mismo que hizo las dos anteriores», apunta Nebreda, que hace un llamamiento para que la limpieza de este nuevo ataque contra el patrimonio arandino se pueda hacer lo más rápido posible.
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