La falta de liquidez obliga este año a un Alpaka Fest reducido

El Alpaka Fest dará un paso atrás este año apostando por un formato más reducido alejado de la campa de Santa Lucía, pero será para coger carrerilla porque la intención desde la organización es regresar en el 2027 con más fuerza y hacer un festival similar al del año pasado, en el que lograron reunir a 2.300 personas en dos días de música en Hacinas. 

La falta de liquidez ha obligado a sus organizadores a repensar la edición de este verano, que ya estaba en marcha cuando recibieron la notificación oficial de que no iban a recibir los 6.000 euros de una ayuda de la Diputación que tenían concedida. «Hubo un error humano en la justificación de la subvención, que tuvimos que hacer en septiembre cuando nosotros tenemos gastos hasta diciembre. Lo hemos intentado justificar y recurrir de todas las formas posibles para recibir ese dinero, pero el mes pasado ya nos dijeron que no la íbamos a cobrar», explica Adrián Alonso, uno de los jóvenes de la localidad que organiza este evento musical desde el año 2023.

Esos 6.000 euros que no van a recibir, explica Alonso, han provocado que «el festival tenga pérdidas», lo que les impide hacer este 2026 la edición que hubieran deseado organizar porque irían «en contra de la viabilidad del proyecto». Alonso recalca que la organización de un evento como el Alpaka Fest tiene unos costes fijos muy elevados, y que la pérdida de la subvención ha implicado que este año no los hayan logrado cubrir. 

Esta cuestión económica fue una de las que la asociación que organiza el festival abordó en una reunión hace unos días. Un encuentro en el que sus miembros también aclararon otros asuntos, como el de seguir dando continuidad al proyecto este año, con un formato diferente, reducido, con menos desembolso. «No se va a celebrar en la campa de Santa Lucía, como los tres anteriores, ya que eso supone un enorme gasto en logística», adelanta Alonso, que explica que el programa aún «está en el aire» y que barajan diferentes opciones, como «alargarlo un poco en el tiempo y hacer un ciclo de conciertos en algún escenario del pueblo o condensarlo en un fin de semana».

Reivindicación. Desde la organización del Alpaka Fest muestran su ilusión por recuperar en 2027 el evento que lograron en 2025. «Nuestra intención será siempre la de poder volver el año que viene a la campa. Seguiremos trabajando por mantener este tipo de eventos en nuestros pueblos, aunque no nos den nada», clama el organizador en relación a la falta de ayuda institucional, «ni de la Diputación este año, ni de la Junta y casi ni desde el propio Ayuntamiento». 

En la última edición de este festival, con un presupuesto de 120.000 euros, «la mitad de los asistentes eran de fuera de la provincia», lo que refleja el «atractivo turístico que supone», cuenta Adrián Alonso, que lamenta que atraigan gente al medio rural a través de la cultura y no reciban respaldo institucional. 



Fuente original: www.diariodeburgos.es