La Formación Profesional de Aranda de Duero urge más grados para nutrir a las empresas

La Formación Profesional crece de manera progresiva en Aranda y los directores de los centros ribereños aseguran que el objetivo está en ampliar los grados con nueva oferta o incluso con la duplicación de algunos que ya se imparten. Esto tendrá que ir acompañado de más espacios, una situación que complica la expansión para algunos de ellos o que la ralentiza en otros casos. Además, el éxito de la séptima edición de la feria de FP pone de manifiesto la creciente demanda de personal cualificado por parte de las empresas, algo que impulsa el interés por estos estudios. 

Desde el CIFP San Gabriel, su jefa de estudios, Yasmina Martínez subraya que «cada vez hay más interés, pero también más necesidad de explicar bien qué ofrece cada ciclo». «Hay titulaciones como Electromedicina Clínica que necesitan visibilidad, pero cuando se conocen, generan oportunidades reales de empleo», apunta. En este sentido, la responsable insiste en la necesidad de ampliar la oferta vinculada a sectores con alta demanda, en su caso, especialmente en el ámbito de la sanidad.

Esta idea la comparten desde el IES El Empecinado, donde el incremento de alumnado ya resulta evidente, sobre todo en los ciclos industriales. «Tenemos prácticamente completos mantenimiento electromecánico, mecatrónica o electromecánica de vehículos», señala su director, Emilio Polvorinos, quien reconoce que esta situación responde directamente a la presión del tejido empresarial. «Necesitan trabajadores cualificados y lo trasladan constantemente», afirma.

Apuntan a que el incremento de alumnos se ha mantenido de manera progresiva en los últimos años y aseguran que aun así no cubren la demanda de personal cualificado que reciben de las empresasEstudiantes de San Gabriel han creado un robot para empaquetar botellas. – Foto: C.G.

Sin embargo, este crecimiento choca con limitaciones estructurales. «Tenemos alumnos que quieren estudiar y empresas que los demandan, pero no tenemos espacio para acoger a más grupos», advierte Polvorinos. De hecho, el centro ya ha tenido que duplicar algunos ciclos y plantea la necesidad de ampliar instalaciones o abrir nuevas líneas formativas, incluso en horario de tarde.

Desde el CIFP Santa Catalina también destacan ese cambio de escenario. «La FP se está consolidando como una opción prioritaria, no solo para jóvenes, sino también para personas que buscan mejorar su empleabilidad», explica su directora, Noelia Gútiez. En su caso, el centro supera ya los 500 alumnos en modalidad presencial y sigue en alza. Apunta a la adaptación constante como una de las claves. «Tenemos que ir de la mano de las empresas, conocer qué perfiles necesitan y ajustar nuestra oferta formativa a esa realidad», indica. De ahí la apuesta por nuevas especializaciones como la IA o el refuerzo de la formación en empresas.

Por su parte, la directora del Icede, Leticia Nogales, incide en el papel de la FP en sectores esenciales como los servicios. «Tenemos los ciclos prácticamente llenos y, en algunos casos, incluso hay lista de espera», explica. La demanda de perfiles en ámbitos como la sanidad, la administración o la hostelería se mantiene creciente y cubrirlos supone un reto.

Fuente original: www.diariodeburgos.es