El pasado 15 de septiembre el Gobierno contestaba a los senadores burgaleses del PP que «han existido problemas con la adecuación de un transformador y la acometida eléctrica» del cuartel de Villasana de Mena. Así explicaba que las flamantes instalaciones construidas por Collosa y Líneas y Cables estuvieran cerradas un año después del final de obra y casi tres después de su comienzo. DB publicaba esa información el pasado miércoles, al no obtener respuesta sobre la fecha prevista para su apertura. Dos días después, el viernes, comenzó el traslado. El subdelegado del Gobierno, Pedro Luis de la Fuente, aseguró a Diario de Burgos que, «con la electricidad ya funcionando ya tenemos la orden expresa de iniciar el traslado».
El subdelegado afirmó que el cuartel de Villasana está amueblado y solo faltaba la «orden de Madrid para poderlo utilizar». Ahora se ha producido la comunicación a la Comandancia de Burgos de que «ya pueden trasladarse, porque está todo dispuesto», añadió. Sobre lo que tardará en abrir el cuartel al público, prefirió no adelantar un plazo. DB pudo comprobar como una empresa del ramo comenzaba este viernes a acondicionar las abandonadas zonas verdes del edificio, que hace un año lucían césped y ahora están llenas de maleza. También hubo operarios trabajando en el transformador de la electricidad y movimiento de agentes.
En un piso alquilado. Respecto de la inauguración oficial, el subdelegado del Gobierno dijo que «parece que se va a demorar». De la Fuente destacó como este nuevo edificio de la Guardia Civil, que viene a sustituir al viejo cuartel clausurado en 2015 por su mal estado, es «icónico» y «estamos encantados, porque por fin lo veremos ponerse en funcionamiento». La inversión realizada en Villasana de Mena por el Ministerio del Interior asciende a casi 4 millones, incluido el derribo del viejo cuartel. Desde hace una década, los meneses son atendidos por la Guardia Civil en un piso alquilado.
Fuente original: www.diariodeburgos.es