La llamada de lo ancestral. Tradiciones con tirón en pequeños pueblos de Burgos

El corazón de una provincia late en su tradición, en los usos y costumbres prendidos hace siglos que hoy perviven como rescoldo de fuegos, otrora vivos, que aún reúne a su alrededor a comunidades devotas del terruño y, de paso, atrae con su calidez a quienes encuentran gozo en asomarse al patrimonio cultural inmaterial. En Burgos, sin ir más lejos, las ocasiones abundan. Perviven en sus pueblos manifestaciones singulares de otros tiempos que se revelan, de hecho, la excusa perfecta para descubrirlos. Lo ancestral se convierte así en acicate, por obra y gracia de quienes lo custodian, responsables de mantener encendida la llama de la memoria colectiva, faro incluso para propios y ajenos, empeñados en resucitar lo rural.

De norte a sur, las citas se multiplican y con ellas las razones para recalar en municipios recónditos con una historia, que es la suya, que contar al mundo. Tal importancia -e impacto en el entorno- tiene este legado que las instituciones pelean por conservarlo y difundirlo. Iniciativas como el ciclo de proyecciones y mesas redondas ‘Guardianes de la tradición’ impulsado por la Diputación de Burgos tratan de concelebrar una herencia recibida (gracias al empeño de unos pocos ‘locos’ que tomaron la antorcha de sus antepasados y la portaron con orgullo) y convertirla, además, en un activo para el desarrollo del territorio. Brinda su selección de eventos la pista de lo que, entre tanto, ofrece la provincia y constata que cualquier época del año es buena para adentrarse en sus comarcas y dejarse llevar.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com