La lluvia ha respetado la tradicional Bajada del Ángel. Un año más, las nubes amenazaban con agua en este Domingo de Pascua. Sin embargo, y a pesar de un leve retraso, Hugo Saeta Castrillo, ha descendido para quitarle el manto a la Virgen de las Candelas y anunciar la resurrección de Jesucristo. Un poco después de las 12, la bola ha salido del cajón que se coloca en la fachada de Santa María y ha recorrido en una bola y a través de un sistema de poleas, los metros que le separaban de la figura para realizar su tarea. Todo ha ido bien, y el pequeño ha cumplido perfectamente con su cometido.
El niño, con tan sólo cuatro años, ha tomado este relevo familiar de su abuelo Julio, que además de ser el presidente de la cofradía, representó este mismo papel en dos ocasiones.
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