Por más veces que uno suba la cuesta hacia el atrio de la iglesia y se siente enfrente de ese escenario hermosamente encuadrado, por más noches que haya caldeado la leyenda del bastardo Mudarra, por más días que se haya despertado sobresaltado por la amenaza de venganza de Ruy Velázquez o embebido en la belleza de doña Lambra, nunca será igual. Tampoco este año, cuando se estrenen las novedades de la iluminación y vea alguna cara nueva y muchas conocidas de Castrillo de la Reina. Nada será igual, porque la magia de Los Siete Infantes de Lara no se agota nunca.
Así lo demuestran los fieles de esta representación de una leyenda íntimamente ligada a la historia de la comarca castellana y a un pueblo que se vuelca desde hace 34 años -solo pararon el de la pandemia- con ofrecer al público lo mejor de sí mismos. «Cada vez con menos novedades», reconoce encantada María Abad, porque eso significa que se reduce el margen de mejora, aunque siempre encuentren dónde ganar calidad.
En esta edición se ha variado la iluminación, también parte de la banda sonora que acompaña a la escenificación y algunos protagonistas se suben por primera vez al escenario. Afortunadamente, «siempre hay actores que se ponen al frente», explica Abad, contenta de no sufrir los problemas de relevo generacional que a veces hieren de muerte iniciativas y recreaciones históricas nacidas con aspiraciones de perdurar en otros pueblos.
Castrillo de la Reina ha puesto en marcha este año por primera vez la venta de entradas online, en su web. Mantiene, no obstante, un teléfono de información y reservas (676356766) y la taquilla presencial abierta en el Ayuntamiento, a partir de este lunes, 4 de agosto, entre las 18 y las 21 horas. Cuesta 10 euros, con un aforo limitado a 250 personas por día (viernes, sábado y domingo, a partir de las 22 h.).
El vicepresidente primero de la Diputación de Burgos, Ramiro Ibáñez, la diputada Raquel Contreras y el alcalde de Castrillo de la Reina, Galo Contreras, presentaron en el Palacio Provincial este evento, en el que la institución colabora con 5.000 euros. Condensa «el esfuerzo de todo un pueblo», recalcó orgullo su regidor, y de unos actores que pese a no ser profesionales al final «parece que hacen magia», alabó María Abad, portavoz de la Asociación Los siete infantes de Lara e hija del director, Abilio Abad, dotado con el don de haber sabido engastar un cantar de gesta del siglo XI en el espíritu de todo un pueblo y en el corazón de miles de espectadores.
Fuente original: www.diariodeburgos.es