El año 2026 traerá inversiones a una de las empresas señeras de la capital ribereña. La planta de ovoproducto líquido pasteurizado, que perteneció a Pascual hasta que hace dos años se la vendió a la firma navarra Agotzaina, va a ampliar sus instalaciones. Prevé construir una nave de más de 150 metros cuadrados con el fin de ampliar la producción actual de esta planta, que supera los 14 millones de litros de los distintos ingredientes que aportan los huevos, y la implantación de una nueva línea. Todo ello supondrá una mayor carga de trabajo para la actual plantilla, que ronda los 40 empleados, sin que la empresa haya confirmado si se plantea una ampliación de puestos de trabajo a corto plazo.
La concejala de Obras del Ayuntamiento de Aranda, Ana María Hervás, subraya que el expediente de Agotzaina «se limita a la demolición de naves avícolas en desuso y a una ampliación de una industria que lleva décadas funcionando, no a la apertura de una nueva fábrica ni a un proyecto global del negocio». Insiste en que la tramitación es «puramente urbanística y de obras», centrada en comprobar el cumplimiento de la normativa de suelo rústico, seguridad y medio ambiente.
El conjunto de las obras de demolición y ampliación supone una inversión en obra superior a los 340.000 euros, con un plazo previsto de nueve meses para la ampliación. «La documentación tramitada recoge exclusivamente la inversión asociada a las obras; no forma parte del expediente un proyecto empresarial o de inversión global del negocio porque no es exigible en este procedimiento», recalca la responsable de Obras.
Hervás explica que el proyecto prevé la demolición de diez edificaciones avícolas antiguas, con más de 40 años y actualmente sin uso. «Algunas de esas construcciones tienen cubiertas de fibrocemento con amianto, por lo que su retirada se hará de forma controlada y conforme a la normativa específica de seguridad y gestión de residuos», apunta la concejala, que cifra en nueve meses el plazo estimado de estas tareas según el proyecto registrado en el Ayuntamiento para su tramitación.
En una segunda fase se construirá una nave industrial adosada a la fábrica actual, con una superficie construida de 156,28 metros cuadrados en planta baja. «La nueva nave tiene como finalidad mejorar y completar el proceso productivo existente, albergando tres depósitos para la separación de clara y yema, sin introducir un nuevo uso ni modificar la actividad autorizada, sino optimizando el proceso interno», explica Hervás en base al proyecto presentado por la empresa, y que se encuentra a exposición pública durante 20 días dentro del proceso administrativo para conseguir el uso excepcional de suelo rústico y la licencia urbanística correspondiente.
Hervás incide en que la fábrica cuenta con autorización ambiental en vigor y que la ampliación ha sido comunicada a la Junta de Castilla y León como una modificación no sustancial. «Estamos ante la ampliación de unas instalaciones industriales preexistentes, con controles ambientales activos, no ante un nuevo foco industrial en suelo rústico», resume la concejala.
La planta de huevo procesado de Aranda dejó formar parte del grupo Pascual después de que la firma arandina llegase a un acuerdo en octubre de 2023 con la compañía navarra Agotzaina para el traspaso de las instalaciones, la maquinaria y la totalidad de la plantilla, 39 trabajadores. Agotzaina es una compañía fundada en 1985 dedicada a la elaboración de ovoproductos líquidos pasteurizados de alta calidad y productos cárnicos, entre los que se mantienen los de la marca de ovoproducto de Pascual.
Fuente original: www.diariodeburgos.es