La presa de Castrovido ha iniciado de nuevo la cuenta atrás para su plena operatividad y parece que en esta segunda ocasión será la definitiva. El Gobierno central ha confirmado al senador del PP de Burgos Javier Lacalle que el proceso de llenado en pruebas se ha iniciado con éxito hasta llegar a la cota 1.010,50 metros sobre el nivel del mar (msnm). Aunque con esta infraestructura nadie se quiere pillar los dedos en lo que respecta a plazos y expectativas, tras su historial de graves imprevistos y fiascos, de continuar con normalidad esta fase de puesta en carga podría terminar en la primera mitad de 2028, puesto que se calcula que serán necesarios dos años para completarla, siempre que se registren precipitaciones de lluvia y nieve dentro lo que se considera normal en esta cuenca del Arlanza.
De hecho, el contrato para la gestión, vigilancia y control del proceso de la puesta en carga tiene un plazo estimado de ejecución de 23 meses, según el concurso que acaba de ser adjudicado por Tragsa a la firma Auscultación y Taller de Ingeniería por 335.320,58 euros, con la memoria final de los trabajos incluida. Sin embargo, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se limitan a apuntar que «la fecha definitiva para su entrada en servicio quedará condicionada a la culminación satisfactoria del citado proceso de puesta en carga».
Una plantilla de 10 personas se encarga de supervisar este proceso, integrada por el equipo habitual del embalse y medios de apoyo de la empresa pública Tragsa, según confirman desde la Confederación Hidrográfica delDuero (CHD). Las lluvias recibidas durante los últimos meses han permitido llegar acumular unos 12,5 hectómetros cúbico, un 28% de la capacidad de un vaso con 44,12 hm3 autorizados. «Actualmente, el embalse, ante la ausencia de precipitaciones, está descendiendo lentamente, estando en este momento a 1.010,33 msnm», detallan las mismas fuentes del organismo de cuenca. Añaden, lógicamente, que «no se espera volver a una subida significativa de nivel hasta el próximo otoño por motivos estrictamente climatológicos», puesto que el llenado depende exclusivamente de las lluvias que caigan en el entorno de la localidad de Terrazas, donde se ubica físicamente la presa.
Las cifras facilitadas por la CHD triplican ya las del primer intento fallido de llenado en pruebas de Castrovido. En diciembre de 2021 se llegó a los 4 hm3, un 11% de su capacidad total, mientras que ahora se han superado los 12,5. Todo ello parece indicar que los trabajos para sellar el sumidero detectado en el entorno del arroyo de Vaquerizas han dado resultado, 4 años y medio y 5,5 millones después.
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