Lerma ha recibido por fin el interés de una compañía para poner en marcha la vía ferrata levantada sobre el silo. «Nos hemos puesto en contacto con una empresa y le ve posibilidades, nos han pasado un proyecto muy chulo. Eso sí, nos vamos a dinero y tendríamos que realizar nosotros una inversión», asegura la alcaldesa, Carmen Castrillo. Cuentan con otros proyectos urgentes antes de acometer aquí una obra, por lo que si la realizan quieren que esté garantizada la gestión.
La inversión que se requiere en este momento para que ese nuevo proyecto vea la luz ascendería a unos 60.000 euros e incluiría, por ejemplo, la construcción de un rocódromo en el interior y otras actividades. «Eran un grupo de alpinistas y vieron muchísimas posibilidades, nos han pasado dos proyectos diferentes», explica la alcaldesa, que por ahora tampoco ofrece más detalles y confía en que se pueda alcanzar próximamente un acuerdo entre ambas partes.
«Esta se trata de dar una respuesta al edificio que tenemos, pero si alguien viene y lo quiere, se lo regalo», comenta la regidora en referencia a lo que costó comprar y adecuar este espacio -algo que realizó la anterior Corporación- y que aún sigue necesitando mejoras para poder darle algún uso. De hecho, ella siempre ha criticado que el municipio comprase esta instalación. Así, menciona que este tipo de construcciones han servido en otros sitios para crear espectaculares complejos que van desde enormes spas hasta observatorios.
Entre las ideas que se plantean está la construcción de un rocódromo en la zona interior
Desde el Ayuntamiento se comentaba a principios de año en este periódico que se habían puesto en contacto con diversas empresas para ver si estaban interesadas, pero ninguna finalmente se comprometió a su gestión. Ahora puede que haya llegado el momento decisivo para tratar de cerrar un acuerdo y que un gran proyecto de ocio permita dinamizar este singular edificio de la villa ducal.
También han recibido en Lerma el interés de personas para desarrollar un proyecto en la zona de los gallineros, ya que actualmente tampoco se le da uso. El espacio arreglado estaba previsto como espacio para reuniones o merendero, pero que se tiene que rematar. Y como ya se ha comentado en diversas ocasiones, renovar las otras cuatro naves resulta imposible económicamente y tampoco entienden que se comprara.
La alcaldesa tampoco avanza por ahora demasiados detalles sobre esta nueva iniciativa. La forma de cederlo, en principio, se hará mediante un alquiler y también se solicitaría algo relacionado con el tema cultural para que puedan disfrutarlo los vecinos. «Yo soy partidaria de eso y la idea es buena, porque para que esté ahí muerto de la risa… Hay que mirar cómo se puede hacer legalmente porque es una empresa que va a ganar dinero y llegar a un acuerdo económico», comenta Castrillo. En este momento la operación se encuentra paralizada por la falta de interventor, aunque asegura que el interés se mantiene y se espera retomar pronto las conversaciones.
Fuente original: www.diariodeburgos.es