No ha podido elegir la jueza una fecha más simbólica. La vista previa por el desahucio de las exmonjas clarisas del convento de Belorado se celebrará el 13 de mayo, justo el día en el que se cumple un año del cisma que ha levantado ampollas en la Iglesia Católica y que ha protagonizado innumerables episodios esperpénticos, desde relatos de supuestas cuitas con el diablo y venta online de casullas hasta el cobro de la pensión de una hermana fallecida durante más de dos años, para desembocar en la apertura de un restaurante de clausura en Arriondas (Asturias) y en la investigación a la exabadesa, Laura García de Viedma, por un presunto delito de apropiación indebida al vender unos lingotes de oro de los monasterios.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Briviesca ha señalado ya nueva fecha para este acto previo al lanzamiento, que se produciría llegado el caso el 10 de junio, según informa la Oficina del Comisario Pontificio, el arzobispo de Burgos Mario Iceta, que ha recibido hoy la diligencia.
«Este procedimiento no afecta a las cinco monjas que no han participado del cisma y que conforman actualmente la comunidad monástica de Belorado», recuerdan desde la Comisión Gestora, sino a las 8 que se han ratificado en su voluntad de abandonar la Iglesia Conciliar.
El comisario pontificio, Mario Iceta, como representante legal del monasterio de Belorado, presentó la demanda de desahucio en precario el 16 de septiembre. El decreto de admisión, dictado el 6 de noviembre, fijaba la posibilidad de celebrar una vista el 19 de diciembre y fijaba como día para la práctica del lanzamiento, en el caso de no comparecer el demandado en legal forma, el 23 de enero. La comparecencia previa se suspendió porque el juzgado no pudo notificar personalmente la demanda a todas las afectadas y la nueva fecha llega ahora.
De las 11 religiosas en activo que conformaban la comunidad de Belorado quedan 8. La primera de ellas abandonó el monasterio días después de hacerse público el cisma por encontrarse en total desacuerdo con la postura adoptada por García de Viedma y sus compañeras. Otras dos se han marchado en los meses siguentes sin dar explicaciones. También han pasado por el convento de La Bretonera al menos dos falsos obispos, el primero Pablo Rojas, con el mediático portavoz José Ceacero, y el segundo un brasileño, Rodrigo da Silvia, que igualmente ha salido de la localidad burgalesa para regresar a su país.
Fuente original: www.diariodeburgos.es