Por si su privilegiada ubicación no fuera suficiente las aulas de la naturaleza de Revenga contarán con un nuevo atractivo los próximos meses: una piscina. En el pleno celebrado hace unos días con la participación de los alcaldes de los tres municipios propietarios del Comunero, Quintanar, Regumiel y Canicosa, se dio el visto bueno a su construcción, en este caso con el voto favorable de los tres regidores.
Ahora es la empresa que se encarga de su gestión, Quintanarlanza, quien continúe con la tramitación necesaria para obtener los permisos y que esta nueva instalación sea una realidad y pueda estar operativa para el próximo verano. Será ella también quien asuma la inversión de la actuación, de unos 30.000 euros, según detallan los gestores de este complejo de bungalows en pleno pinar.
La piscina que se pretende instalar tendrá unas dimensiones aproximadas de 5×11 metros y estará en el centro de este conjunto de pequeñas casas de madera. La idea, según los promotores, es que también cuente con sistema de climatización del agua, para su uso más allá de los días más calurosos, y no descartan que en un futuro se pueda cubrir.
En primavera del año pasado, tras 10 años sin utilizarse, fue cuando comenzó la gestión de este complejo por Quintanarlanza, que asumió la misma por 15 años con opción a otros 15 de prórroga. Desde entonces han venido haciendo labores de mantenimiento y pequeñas mejoras para poder ofertarlas a grupos de escolares y juveniles. Pero faltaba la guinda del pastel, esa piscina. «Para muchos disponer de ella era la condición para venir», detallan desde Quintanarlanza.
El trabajo está dando sus frutos y según adelantan ya tienen contratos firmados con campamentos de cara al próximo año, en concreto ya tienen cerradas las dos últimas semanas de junio y todo el mes de julio. «Es fundamental que los chavales, tras un día de caminata, por ejemplo, puedan darse un chapuzón al volver al complejo», cuentan desde Quintanarlanza, que tiene pendiente terminar de formalizar otras fechas de cara al próximo estío.
Este complejo está compuesto por ocho bungalows. Uno de ellos da cobijo a una gran caldera de pellets que calienta el resto del complejo a través de suelo radiante. Otro hace de cocina-comedor, uno más de baños y duchas, otros están dirigidos a aulas o salas de audiovisuales y dos destinados para pernoctar. Cada una de estas últimas cabañas tiene capacidad para unas 26 personas y a su vez están divididas en dos habitaciones, de unas 13 plazas cada una, y cuentan con un pequeño aseo. Una piscina en el centro de ellos completará el complejo los próximos meses.
Fuente original: www.diariodeburgos.es