Las distracciones están detrás de la mitad de los accidentes mortales en carretera

Las distracciones están detrás del 52% de los accidentes mortales que se registraron en carreteras de la provincia de Burgos durante el pasado año. Un año que se cerró con 18 víctimas mortales, según el balance facilitado por la Subdelegación del Gobierno en Burgos, cuatro menos que el año anterior. Según estos mismos datos, el pasado año se produjeron 241 accidentes de tráfico en las carreteras de la provincia.

Estas 18 víctimas mortales se produjeron en 17 accidentes, frente a los 22 fallecidos en 19 accidentes de circulación del año 2022. Supone una caída del 18,1%, aunque el pasado año hubo un mayor número de accidentes de carretera que en años anteriores. La mayoría de estos accidentes mortales se han registrado en vías convencionales. 15 de los 18 fallecidos se han producido en vías convencionales. Dentro de las carreteras convencionales, la N-120 fue la que registró más fallecidos en accidente, tres. Dos de ellos durante el mes de enero y el tercero en septiembre. También fue un año en el que se registró la primera víctima mortal en la N-I desde que se había liberalizado hace 5 años la autopista de peaje AP-1. El conductor de un turismo falleció en el término municipal de Briviesca cuando chocaba con un tractor.

El resto de fallecidos se produjo en vías de alta capacidad como la A-1 y la AP-1. En esta carretera se produjo el accidente más grave del año pasado. El 15 de agosto de 2023, dos personas fallecieron, una mujer de 25 años y una menor de 16 años, y otras dos resultaron heridas, una de ellas en estado muy grave, en una salida de vía en la AP-1, en el término municipal de Grisaleña. Un día antes, una joven fallecía en un accidente en Regumiel de la Sierra.

Los datos aportados por la Subdelegación del Gobierno señalan que ha habido un incremento de la mortalidad en accidentes de usuarios vulnerables como motoristas y peatones. En el caso de los motoristas, el pasado año se registraron cuatro fallecidos, dos más que durante el año 2022. Los accidentes se produjeron en la N-I, en Aranda, en la CL-629, en Villarcayo, en Torrelara, en la BU-P-8012, y en Quintanarraya.

Por ello, el Ministerio del Interior va a dar prioridad a la accidentalidad de los motoristas, con medidas como actualización del contenido de los cursos de recuperación de puntos para incorporar un perfil específico para los motoristas o un curso obligatorio para los conductores del permiso B con tres años de antigüedad que quieran conducir motos de hasta 125 centímetros cúbicos.

También fue un año con más mortalidad de peatones en atropellos, en concreto tres, dos más que el año anterior. El primero se registró en la A-1, en el término municipal de Oquillas, el segundo en Villasana de Mena, en la BU-V-5433. La última víctima mortal por atropello se registró el pasado 17 de diciembre, en el Nudo Landa. Estos datos hacen que haya subido hasta un 233% el número de usuarios vulnerables fallecidos, al pasar de tres a siete.

Por el tipo de accidente, la salida de vía sigue siendo el más habitual, con 12 fallecidos, un 66% del total. Por sexos, fueron 13 víctimas mortales varones, frente a cinco mujeres. Cae el número de hombres fallecidos en accidente, al pasar de 20 a 13, mientras que sube el de mujeres, al pasar de dos a cinco.

Navidad

La operación especial de tráfico de Navidad, que se ha desarrollado entre el 22 de diciembre y el 7 de enero terminó con un balance de cuatro accidentes con víctimas en los que hubo dos heridos graves y tres leves. Según la información facilitada por al Subdelegación del Gobierno, el tráfico fue «intenso» en las carreteras de la provincia, con el 23 de diciembre como el día con más circulación, con 3.203 vehículos a la hora en las principales vías de la provincia, la A-1, AP-1, A-231 y A-62.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com