Las niñas también cantan en la Catedral de Burgos (500 años después de la creación del coro infantil)

Como cada domingo que se canta en la misa de 12 de la Catedral de Burgos, los integrantes del coro infantil Puericantores, se unen en el salón del renovado complejo de Nuño Rasura. Entre maletas y turistas y los niños del coro llegaban tres compañeras que, aunque se han incorporado hace un año y en septiembre, no habían acudido a cantar a la seo Burgalesa. Las voces infantiles han elevado el espíritu del oficio principal en la Catedral de Burgos desde el siglo XV, salvo algunas décadas en las que el coro ha estado inactivo. Nunca habían contado con niñas en 500 años de historia de los Puericantores.

Ellas asumían un momento histórico con naturalidad. Sofía Barrasa (11 años), Angelina Espín (ocho años) y Lucía Mediavilla (siete años) se incorporaban al salón de ensayos como protagonistas de una jornada que contó con hasta siete solistas. Entre ensayos y correcciones, preparación del cuaderno de partituras y el hábito del coro risas, últimos repasos de entonación y pocos nervios. «Ya hemos cantado con el coro en algún concierto desde el año pasado», explica Angelina. Ella conoció el coro de los Puericantores porque su hermano está integrado entre los 20 que forman parte del grupo infantil. «Yo lo conocí por mi hermano Diego que venía y a mí me llamaba mucho y quería participar y aquí estoy». Asegura que la canción que más le gusta es ‘Y nos vamos a Belén’. 

En el caso de Sofía, la más mayor de las tres, supo de la existencia del coro por la madre de un compañero. «Siempre me gustó cantar, supimos que buscaban chicas por la madre de un compañero que ya está en el grupo y vine», explica. La canción que ha ensayado en este curso y que es la que más le gusta es ‘Duerme pequeño mar’. La más pequeña de las tres es Lucía Mediavilla. Con seis años se acercó al coro porque «a mi madre le comentaron, me apuntó y me gustó». Su canción predilecta ‘El Camino’ y, como sus compañeras, aunque quedan minutos para acudir a la capilla de Santa Tecla para estrenarse cantando, no tiene miedo. «No tengo miedo, hemos cantado antes con el coro y en los ensayos», asegura. Pero esta es la primera vez que lo hacen en la Catedral, el lugar donde nació esta agrupación hace 500 años. Ellas son las primeras niñas en alzar la voz que Amador Pérez, Tania Ortega y Nerea Cuadrado educan en los ensayos.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com