Las viñas arrasadas en Tubilla del Lago tardarán 2 años en recuperarse

Los viñedos dañados por la granizada de junio de 2025 en la zona de Tubilla del Lago necesitarán al menos dos años para volver a una situación productiva normal, según advierten los propios viticultores afectados. En muchos casos, la recuperación podría incluso alargarse hasta tres campañas, especialmente en las plantaciones más jóvenes.

En junio, el pedrisco golpeó con fuerza a Tubilla del Lago, Baños de Valdearados, Valdeande, Caleruega y Santa María del Mercadillo, en una tormenta que se ensañó con viñedos y cereal, además de casas particulares, instalaciones municipales y mobiliario urbano. Actualmente,  los daños en los pueblos se encuentran prácticamente reparados, pero las mayores secuelas se concentran en las viñas.

Julián Fernández, viticultor de esta zona, explica que el pedrisco se cebó especialmente con las cepas jóvenes, que apenas tienen reservas para rebrotar. «Viñas de tres años, ya formadas, con un montón de trabajo y dinero metido, se han quedado prácticamente secas», lamenta.

En su explotación calcula que alrededor de la mitad necesitarán un proceso largo de recuperación. «Dos o tres años, con reposiciones de plantas. Hay cepas que están totalmente reventadas, no se pueden aprovechar», asegura.

Los trabajos actuales se limitan prácticamente a realizar las tareas de mantenimiento asociadas a la viña y esperar. «Estamos podando para ver si brotan, a ver cómo despiertan y cómo es la evolución, pero está todo muy machacado», resume.  La situación se repite en el entorno, en Baños de Valdearados, su alcaldesa, Miriam Esteban, asegura que el viñedo ha sufrido y que hay que esperar. «Se está recuperando poco a poco, no lo previsto, pero esperamos que el agua que está cayendo pueda ayudar», añade la edil.  

A la lentitud de la recuperación se suma la preocupación económica. Los viticultores aseguran que no han recibido ayudas directas de ni de la Diputación de Burgos, ni de la Junta de Castilla y León, desde donde les ha remitido únicamente a los seguros agrarios. Una respuesta que consideran insuficiente, ya que los daños no se limitan a la cosecha de este año. «Te pagan este año, pero el que viene no vamos a llegar al potencial», dice. 

Además, denuncian un fuerte encarecimiento de las pólizas, con incrementos que en algunos casos alcanzan el 30 y hasta el 50%. «De pagar 2.000 euros a pagar 5.000. Una burrada», critica.

En el conjunto del año, Agroseguro ha abonado seis millones de euros en indemnizaciones por pedrisco en la Ribera del Duero, tanto para cereal como para viñedo. Esto, dentro de un ejercicio en el que la superficie dañada se ha incrementado un 64%, lo que refleja la magnitud de estos episodios. 

Frente a la gravedad de los daños en el campo, en los núcleos urbanos la situación está más encauzada. El alcalde de Santa María del Mercadillo, José Andrés Cuesta, explica que se ha tenido que tramitar  papeleo para que los seguros se hicieran cargo de tejados y ventanas afectados. En Baños, Miriam Esteban asegura que el pueblo ya está totalmente recuperado.

Fuente original: www.diariodeburgos.es