Lori Meyers vuelve a sus orígenes
Lori Meyers regresó ayer a Ebrovisión para ofrecer uno de esos conciertos en los que resulta difícil quedarse quieto y que terminó convirtiéndose en el más multitudinario de esta edición. La banda granadina, que ya pasó por el festival durante sus primeros años, llenó el recinto por completo y consiguió que él cantara con sus conocidas canciones. Hacerte volar fue la encargada de abrir una actuación en la que tampoco faltaron Planilandia, Luces de neón y Siempre brilla el sol.
La noche también dejó espacio para las novedades. Después de las primeras canciones, Lori Meyers anunció un tema nuevo e hizo una petición a las miles de personas del público. «Guardad los móviles y disfrutar siempre de vuestros amigos», dijeron desde el escenario antes de comenzar a tocarlo. Así, el nuevo tema sonó por primera vez entre un público que siguió la petición de la banda.
Entre los asistentes, Sara Fernández, una joven mirandesa, tenía claro lo que esperaba de la banda y no salió decepcionada. «Es un grupo que nunca defrauda», aseguraba. Para ella, Lori Meyers es sinónimo de «diversión, baile, pasártelo genial» y destacaba especialmente la forma en la que la formación se desenvuelve sobre el escenario. «Transmiten muchísimo y son súper divertidos», añadió Fernández. Por otro lado, el concierto también sirvió para descubrir al grupo desde cero. Pablo Paraíso acudía por primera vez a Ebrovisión y reconocía que no conocía ninguna de las canciones que estaba escuchando. Eso no le impidió engancharse rápidamente. «No conocía ninguna canción y me está flipando, muy, muy bien el concierto», explicó Paraíso.
Al contrario, Lidia Plaza ya había visto a Lori Meyers en otra ocasión. «El concierto está siendo súper chulo, la verdad. La última vez que les vi fue en un festival mucho más grande, pero es que han hecho grande este festival», recalcó Plaza. Asimismo, Raquel Tobalina lo resumía en una sola palabra: «Emocionante». La asistente aseguraba que el concierto le había entusiasmado y destacaba el directo de la formación como uno de los mejores de todo lo que llevaba de festival. Mientras tanto, las canciones seguían sucediéndose y el público respondía a cada una de ellas con más baile y más ganas.
Pero hubo un instante que fue más allá de la música. Lori Meyers aprovechó su paso por Ebrovisión para acordarse de sus comienzos y agradecer a Ramiro Molinero y Carol Mahave que contaran con ellos durante los primeros años del festival. La banda recordó desde el escenario que aquellas primeras oportunidades les ayudaron a crecer como grupo y a darse a conocer. Un agradecimiento que convirtió el concierto de ayer en algo más que una actuación: también en un reencuentro.
Así, entre clásicos, canciones nuevas y un público que no dejó de moverse, Lori Meyers volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grupos habituales de los grandes carteles del indie. La banda fue alternando sus temas más conocidos con las novedades de su repertorio y mantuvo el ritmo hasta el último momento. Y para poner el broche a la noche, llegó uno de sus temas más conocidos. Emborracharme fue la canción elegida para cerrar el concierto y despedir a la banda granadina.
Fuente original: www.diariodeburgos.es
