Los pueblos con más extranjeros, en el Alfoz de Burgos y la Ribera del Duero

Las buenas condiciones económicas, la práctica ausencia de paro o la calidad de vida hacen cada vez más atractiva a la provincia de Burgos como destino para emprender una nueva vida. Cada año que pasa son más los ciudadanos extranjeros que optan por un pueblo -y no por la ciudad- para establecerse y labrarse un futuro. Además de suponer un contrapeso al declive demográfico, ya que la inmensa mayoría son parejas jóvenes con hijos, generan riqueza al aceptar empleos que los oriundos rechazan. Incluso se atreven a emprender por su cuenta y abren negocios donde otros no ven rentabilidad alguna.

Las comarcas de la Ribera -sobre todo- y del Alfoz concentran el grueso de municipios con mayor porcentaje de extranjeros sobre el total del censo. Ambos territorios destacan por la presencia de numerosas empresas, tanto industriales como vitivinícolas, la cercanía a servicios básicos esenciales como hospitales o centros educativos o una densidad de población mayor que en otras zonas. También hay enclaves como la Bureba o el Arlanza, cercanos a la capital y con buenas conexiones por autovía, que registran localidades con un porcentaje de extranjeros notable.

Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) colocan una vez más a Anguix como el municipio con más porcentaje de extranjeros en su padrón: casi la mitad. De sus 117 empadronados, 87 nacieron en España y 84 fuera de su frontera, principalmente en Marruecos y Rumanía. «Sin ellos no sé quién haría ciertos trabajos», reconoce Teresa Arquero, su alcaldesa. Principalmente se desempeñan en las bodegas de la zona, aunque su adaptación al pueblo es tan buena que una familia marroquí mantiene abierta la única tienda de ultramarinos. «Funciona muy bien… cuando parecía imposible», indica. Los únicos chavales que van a la escuela en Roa son foráneos, mientras que los españoles responden a un perfil medio de avanzada edad.

Jaramillo Quemado, con 5 extranjeros de sus 12 empadronados (41%), se coloca en segunda posición, seguido de Gumiel de Mercado, que completa el podio con el 31%. Le siguen Caleruega, San Juan del Monte, mientras que Fuentebureba, en la comarca de Bureba ocupa la sexta posición. Aquí viven una situación similar -salvando las distancias- que en Anguix. En este pueblo, del que depende la junta vecinal de Calzada (de Bureba), casi uno de cada tres vecinos es extranjero. A diferencia de Anguix, el acento que más suena es el portugués. El país luso es el que tiene más peso dentro del padrón municipal, y el tren tiene la explicación. «Muchos emigraron y como aquí había trabajo en el campo o en la autopista y parada de tren se quedaron», asegura Ana Isabel Cornejo, alcaldesa.

Ahora el grueso acude a Burgos, Vitoria o Briviesca a ganar dinero, lo que les permite construirse casas en el pueblo. «Tenemos que agradecerles su implicación. Si todos los extranjeros se marchan, no sé qué sería de este pueblo…», se pregunta la regidora. Además de portugueses, un grupo de rumanos se ha puesto al frente del hostal de Calzada y unos marroquíes se han establecido en el pueblo a pesar de que trabajan en Vitoria.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es