A las incomodidades propias de una obra, a los vecinos de Hontoria del Pinar, que en unos meses verán más que remozada la travesía de la N-234 gracias a una inversión de más de 3 millones de euros por parte del Ministerio de Transportes, se les han sumado otras. La peor, el tránsito de numerosos camiones por la denominada calle Norte, el camino alternativo que la empresa adjudicataria propuso para el arranque de las obras (durante unas semanas) y por el que se prometió que solo iban a circular unos pocos, los correspondientes a empresas madereras de la localidad.
La realidad, con las obras comenzadas hace 10 días, resulta diferente. A pesar de que en la N-234, entre Burgos y Soria, aparecen ambas ciudades tachadas, y que con carteles naranjas se avisa de la situación de obras y de que el camino alternativo para los camiones es usar la CL-117 entre Salas de los Infantes y Abéjar para evitarse el paso por Hontoria, muchos de ellos han hecho caso omiso y han decidido pasar por esta calle. Y lo siguen haciendo, aunque en el inicio de esta semana ha percibido un notable descenso. «Es cierto que vienen muchos más desde Soria. Desde Burgos son más respetuosos y cogen el desvío en Salas», afirma una de las vecinas que reside junto al cruce hacia Palacios, ahora entrada o salida del pueblo, y donde se han observado complicados giros de estos vehículos.
Todo ello ha llevado a los vecinos a vivir situaciones incómodas en este arranque de las obras. «Un camión tiró un cable el otro día y ya se han desprendido piedras del muro de una huerta, que provocaron que un señor reventara una rueda», detalla otra de ellas, que se llevó el susto de su vida cuando iba en el coche, con su hija, camino de la guardería. «Pregunté a un peón en qué sentido estaba la circulación (está regulada con semáforos que tienen una duración de 12 minutos) y me dijo que hacia San Leonardo, pero a la altura del pilón me topé con un camión de frente, pensaba que me metía debajo».
Por descuido o por picaresca algunos deciden llegar hasta Palacios (CL-117) por la carretera del pinar, lo que implica otro peligro. – Foto: Luis López Araico
Los desperfectos que se produzcan en la calle Norte los reparará la empresa adjudicataria»
Miguel Álvarez de Eulate, alcalde de Hontoria del Pinar
Nerviosa y enfadada fue al Ayuntamiento y registró un escrito donde solicitaba «una explicación coherente de por dónde pueden pasar los vecinos y qué tienen que hacer». Esa información que demanda la mujer es otra de las cuestiones que también reclaman otros. «Está claro que la obra de la travesía tenían que hacerla, porque un día se iba a hundir, pero lo podían haber hecho con un mayor orden, informando a los vecinos, incluso haciendo público algún mapa en el que pudiéramos ver por qué calles se puede pasar y salir, ya que de un día para otro nos encontramos con todo lleno de vallas y sin saber por donde circular», cuenta otra, que dice que una de las vecinas más mayores de la calle Norte no se atreve a salir de casa por ese tráfico continuo y que los camiones se despistan y se acaban colando por cualquier sitio, incluso llegando hasta la Plaza Mayor. «Además, en la calle Norte están las huertas. Hay señores mayores que pasan con las carretillas hacia ellas y un día vamos a tener un disgusto», añade.
Sorprendido, otro cuenta como al preguntar a la Guardia Civil qué se podía hacer ante el paso de camiones por Hontoria estando avisados del desvío por la CL-117, la respuesta fue que se plantaran en medio de la carretera para evitar su paso. Otra pide que trabajen más horas, incluso los fines de semana, para abrir cuanto antes la N-234 al tráfico, que será alternativo con semáforos durante los meses que aún quedan de obra.
Al principio fue complicado pero estos días ya pasan muchos menos camiones. Han mejorado las señales»
Paso abierto para conectar el norte y el sur de la localidad. – Foto: Luis López Araico
Otros vecinos llaman a la calma y a la tolerancia. «Es incómodo, pero si queremos que hagan la obra, tendremos que aguantar», dice. «Es un mes, en nada volverá el tráfico a la N-234. Lo que tenemos que hacer todos es respetar los semáforos, que muchos se los saltan, y también las vallas, que las mueven para poder pasar entre algunas calles en vez de dar la vuelta sin ser conscientes del peligro que supone y de que si están colocadas es por su seguridad», cuenta un joven, pidiendo también responsabilidad a los habitantes y que cumplan las normas por el buen desarrollo.
A buen ritmo. También alertan de que en el firme de esta calle ya se ha abierto un socavón. En este sentido, el alcalde, Miguel Álvarez de Eulate, afirma que la empresa adjudicataria se hará cargo de todas aquellas reparaciones que esta vía necesite por haber soportado un mayor tráfico. «Están haciendo su trabajo rápido y si el tiempo lo permite y pueden seguir a ese ritmo abrirán la N-234 antes de lo previsto. La Demarcación de Carreteras está poniendo también todos sus medios y muchas ganas».
En cuanto al paso de los camiones, Álvarez de Eulate reconoce que no ha ido todo bien en cuanto a «organización», que lo acordado con la Demarcación y con la adjudicataria fue que pasaran únicamente camiones de las empresas locales, incluso se hizo un ensayo, pero que las circunstancias han propiciado otra situación. «Desde que empezó la obra ha habido un proceso razonable de mejora de una señalización que al principio no había funcionado, y ha habido que ponerlo más claro para los camioneros, que luego cada uno lo interpreta como quiere», deja caer.
La obra se tiene que hacer, pero podían gestionarlo con más información y orden»
No cree que nadie haya hecho nada a mala idea, ni con intención de engañar, sino que no ha habido suerte con el respeto a los carteles, situación que se trata de corregir. «De hecho, me dicen que desde que comenzaron los trabajos a fecha de hoy ya pasan menos», cifra Álvarez de Eulate, que insiste en que es una obra del Ministerio de Transportes y a este le corresponde informar y dar las explicaciones.
Fuente original: www.diariodeburgos.es