Las consecuencias de la crecida de los ríos y el deshielo han llegado ya a la cuenca baja del Arlanza. El río se ha desbordado a su paso por Lerma tras alcanzar su máximo a las 8 de la mañana, con 2,90 metros y 212 metros cúbicos por segundo. Aunque a mediodía parece que se contiene un poco la fuerza de las aguas, la Confederación Hidrográfica del Duero mantiene esta estación hidrológica en alerta de nivel naranja. La alcaldesa, Carmen Castrillo, ha emitido un bando en el que se hace eco de este aviso y pide a los vecinos extremar las precauciones.
El río se ha salido de su cauce en varios tramos y ha entrado en algunos garajes de la zona más próxima a las riberas de la villa ducal, además de anegar la zona de recreo de la Vega de Santa Cecilia y campos de cultivo a lo largo de todo su recorrido.
Como medida de precaución, en el instituto de Lerma han dado la orden al personal educativo de desenchufar todos los aparatos eléctricos de la planta baja, subir los ordenadores y los equipos informáticos al piso superior, así como los documentos y objetos de valor.
Curiosa imagen del río Arlanza a su paso por Pampliega.
La crecida se traslada a estas horas río abajo hacia Peral de Arlanza, estación que ha entrado en nivel amarillo de alerta, con tendencia al alza.
En Aranda de Duero, el Ayuntamiento ha activado el Escenario 1 de emergencias tras la reunión celebrada por la Junta de Seguridad de Emergencia Local, convocada para valorar la situación derivada de la crecida del río Duero y sus afluentes a su paso por el municipio. Esto significa que se cierran todos los parques aledaños a las riberas de los ríos, impidiendo su acceso, así como el Parque General Gutiérrez, hasta nuevo aviso, además de las pasarelas peatonales sobre los ríos y de diferentes entradas a las riberas.
En las mediciones efectuadas a las 9:00 horas de hoy , el caudal ha aumentado hasta los 113 m³/s en Aranda de Duero y 210 m³ por segundo en la localidad soriana de Navapalos, manteniéndose la tendencia al alza. Además, se suma el riesgo derivado de las fuertes rachas de viento, que han alcanzado los 40 km/h , lo que, unido a las lluvias acumuladas en las últimas semanas , incrementa el peligro de rotura de ramas y caída de árboles , especialmente en zonas verdes, parques y áreas próximas a las riberas.
Un hombre observa la crecida del Arlanza a su paso por Tordómar.
La información sobre la evolución de los ríos se puede consultar en tiempo real en la web de la Confederación Hidrográfica del Duero.
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Fuente original: www.diariodeburgos.es