Ordenan el desahucio de las monjas de Burgos para el 10 de febrero

Laura García de Viedma y sus acólitas tendrán que abandonar el monasterio de Belorado antes del 10 de febrero. Si las cismáticas no hacen las maletas de manera voluntaria en los días previos, serán desalojadas esa misma mañana. Así lo ordena el Juzgado de Briviesca en un auto de ejecución provisional de la sentencia que dictaminó su desahucio a finales de julio y que se encuentra recurrida ante la Audiencia Provincial de Burgos.

La Oficina del Comisario Pontificio, el arzobispo Mario Iceta, ha adelantado la fecha clave en un comunicado, tras conocer dos resoluciones dictadas recientemente por el tribunal de la capital burebana. En el auto del 30 de diciembre se acuerda «dictar orden general de ejecución provisional del título indicado a favor de la ejecutante, Clarisas Monasterio de Santa Clara, frente a (…) la parte ejecutada, para que por la misma se deje libre y expedita a disposición de la parte actora la finca, Monasterio de Santa Clara en Belorado, sita en Belorado, cuya posesión deberá entregar a la actora y que desaloje en el plazo de un mes, con apercibimiento de lanzamiento si no lo hiciere voluntariamente», tiempo que comienza a contar una vez que les sea notificado a las exclarisas. Esta resolución no admite recurso.

Este mismo lunes la jueza dictó un decreto complementario en el que se especifica que «en el caso en que no se proceda a la entrega y desalojo de la finca anteriormente descrita se señala el lanzamiento el próximo día 10 de febrero de 2026, a las 9:30 horas».

En la actualidad, las 8 exclarisas que fueron excomulgadas se dividen entre tres ubicaciones. Belorado lo mantienen como sede oficial de la comunidad, aunque ya lo habían vaciado de obras de arte en previsión del inminente desahucio, como pudo comprobar la Guardia Civil cuando acudió a detener a la exabadesa y a Susana Varo por la venta de patrimonio histórico. Se lo llevaron a Orduña, donde habían trasladado también a escondidas a las 5 monjas mayores que permanecen dentro de la Iglesia Católica y que para el comisario pontificio constituyen la comunidad religiosa y son, por tanto, titulares de todos sus bienes. Tras la ejecución de una medida cautelar de protección dictada por la justicia, las ancianas se encuentran ya en otros conventos de la Federación de Clarisas de Aranzazu.

La tercera ‘casa’ abierta por la cismáticas se ubica en Arriondas, donde regentan un restaurante y un criadero de perros, sus dos únicas fuentes conocidas de ingresos, toda vez que es el obrador de postres se lo cerró Sanidad y que ya no ingresan las pensiones de sus cinco compañeras ancianas.

Fuente original: www.diariodeburgos.es