Quince años después del cierre de la línea por el derrumbe del túnel de Somosierra, la reapertura del ferrocarril directo Madrid-Aranda-Burgos continúa atrapada en una sucesión de estudios, informes y prórrogas administrativas. El último análisis encargado por el Ministerio de Transportes y ADIF sigue todavía sin tener un resultado definitivo ni darse a conocer su contenido. Una demora de va camino de los diez meses, alimentando el malestar institucional, empresarial y ciudadano en Burgos y en toda la Ribera del Duero.
El Gobierno central sigue tirando balones fuera frente a la necesidad de la reapertura de esta línea ferroviaria. A pregunta de los senadores burgaleses del PP que inquirieron por escrito sobre cuándo se podría tener el informe definitivo. La respuesta del ejecutivo del PSOE no puede ser más vacía e inconcreta. El estudio de viabilidad «se encuentra en la fase final de desarrollo», sin aportar nada más, ni ofrecer los motivos de este retraso, ni fijar una fecha límite para su entrega efectiva.
La consultora TRN Taryet es la encargada de elaborar este documento técnico que debe determinar si la reapertura del corredor es rentable y viable tanto para mercancías como para pasajeros. Sin embargo, los plazos previstos se incumplen de manera sistemática. El primer hito para entregar este trabajo se eludió en junio de 2025, cuando Transportes autorizó una prórroga hasta el 31 de octubre. Cuando se alcanzó esa fecha en el calendario, fue el propio ministerio el que solicitó nuevos datos y amplió otra vez el periodo de elaboración del informe, pese a que la segunda prórroga ya había expirado, y ahora se le suma este nuevo aplazamiento sin justificar.
El retraso viene provocado críticas desde distintos ámbitos políticos, empresariales y sociales. La Junta de Castilla y León, ayuntamientos, colectivos ferroviarios y organizaciones empresariales han reclamado de manera insistente y ajena al desaliento al Ministerio que deje de dilatar la decisión sobre la línea. De hecho, no dejan que caiga en el olvido que cinco de los seis estudios previos realizados durante las últimas décadas concluían que la reapertura era viable.
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